Abrupta caída: el consumo de carne vacuna cayó un 17,5% en el primer cuatrimestre con respecto a 2023

El consumo de carne vacuna mostró una sensible caída en el primer cuatrimestre del año y se continúa posicionando dentro de los mínimos históricos, un proceso que no es nuevo, pero que se profundizó en los primeros meses del gobierno de Milei por la fuerte pérdida del poder adquisitivo. En paralelo, los precios se mantienen estables frente a una demanda que no convalida más aumentos en los mostradores.
De acuerdo a lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo aparente de carne vacuna habría totalizado 663,4 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h)» entre enero y abril, lo que significa unas 141,1 toneladas menos que los primeros cuatro meses del año pasado.
«Si medimos el primer cuatrimestre de este año con el del 2023, observamos que la caída del consumo en estos meses ha sido muy importante. Estamos hablando de una merma del 17,5 %. La causa principal es la pérdida del poder adquisitivo en los ingresos de la población. Esto ha hecho que se desplome el consumo de carne y de muchísimos alimentos más», dijo a FM Vos 94.5 el presidente de la Cámara de Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, Miguel Schiariti.
«Hoy con el valor de un kilo de asado una familia puede comprar cerca de tres kilos de pollo o dos kilos de cerdo. La gente está reemplazando la carne vacuna por otras opciones más baratas», agregó.
Luego, explicó cómo se regula el precio de la carne vacuna en el mercado. «La carne se maneja con un mercado absolutamente libre. Según los economistas, se trata de un mercado perfecto. Eso quiere decir que no hay ninguna posibilidad de concentración en los distintos componentes que sostienen la cadena de valor. Hay 220 mil productores ganaderos y 4 mil compradores entre matarifes y frigoríficos. Luego, además hay 60 mil carnicerías para 47 millones de habitantes. Los consumidores son quienes convalidan o no los precios», aseguró.
«El mercado de la carne no permite la especulación, no existen los operadores ni los acuerdos de precios. La carne en abril aumentó la mitad del IPC (Índice de precios al consumidor). Tuvo un incremento cercano al 4 %, mientras que la inflación fue del 8,8 %», amplió.
En ese contexto, dijo que los hábitos en el consumo van variando de acuerdo con el bolsillo de los consumidores. «Los argentinos empezamos a cambiar los hábitos de consumo de la carne hace unos 15 años. En esta última década, la genética avícola y porcina aumentó la productividad. Eso permitió que el valor del pollo y el cerdo se despegara en relación con la carne vacuna. Hace 30 años atrás, el pollo y el cerdo subían de precio cuando lo hacía la carne vacuna. Hoy eso no sucede y la gente opta por ellos porque son más económicos», argumentó Schiariti.
«Además de que el precio de estas dos especies es mucho más bajo, la gente se fue acostumbrando a incorporarlo como un alimento más en la dieta. Actualmente, la sociedad ya casi no come más un churrasco a la plancha, prefiere hacer una pechuga. Es más práctica en el sentido de que no genera ni humo ni olor. Cambiaron los hábitos de consumo y de elaboración. En las grandes ciudades, la gente tiene menos tiempo y espacio para cocinar», remarcó el presidente de la Cámara de Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina.
Al cierre del reportaje, contó cuáles son las expectativas del sector. «Si bien constantemente nosotros somos observadores de la realidad, es muy difícil hacer previsiones en la Argentina. La macroeconomía nos sorprende casi todos los días. Hoy la única medida que se aplicó para el sector es la libertad de operar en los mercados. No han bajado las retenciones y seguimos con el Impuesto País. Incluso, están pensando prorrogarlo en el 2025. Si esto se concreta, me da la sensación de que el gobierno nacional se comenzó a enamorar de algunas herramientas de recaudación. Me parece que la propuesta de bajar realmente los impuestos no se va a concretar. Este tipo de medidas van a continuar debilitando al sector», cerró.