Abusos, “escraches” y Justicia

Una considerable polémica surgió en la capital provincial a partir de un “escrache” realizado a través de redes sociales y su posterior judicialización por parte de los allí mencionados. La controversia se encendió en diciembre último cuando alumnas del Colegio Universitario Central y del Departamento de Aplicación Docente, ambos dependientes de la Universidad Nacional de Cuyo, denunciaron a través de Internet a más de 40 compañeros por lo que serían actos abusivos de índole sexual.
La situación, obviamente, generó un escándalo en el ámbito educativo público y hasta deparó una contradicción entre funcionarios provinciales: la directora de Género y Diversidad, Silvina Anfuso, consideró «válido» el escrache como denuncia porque «permite dimensionar la verdadera magnitud de la violencia hacia las mujeres», mientras que el secretario de Deportes, Federico Chiapetta, publicó un mensaje en repudio a los “escraches”, catalogando de «feminazis» y «enfermas» al grupo que difundió los nombres, entre los cuales aparecía su hijo.
Lo cierto es que los nombrados en los posteos presentaron días después una medida cautelar y, esta semana, el juez Darío Penisse resolvió que “cese el daño” contra los mencionados aunque nada dijo (no le correspondía) acerca de si la o las autora/s de los mensajes habían incurrido en una conducta ilegal, circunstancia que seguramente se discutirá en otra instancia judicial.
Es innegable que existe violencia masculina (la sexual es una especie de ella) y que muchas mujeres la han padecido y la padecen a diario. También es cierto que se debe seguir luchando, desde la comunidad civil y desde el Estado, para que esas víctimas obtengan justicia y su dignidad sea reivindicada.
Pero es en el Poder Judicial, y con las debidas garantías procesales, donde se deberían debatir todas esas cuestiones, no en las redes sociales ni en los medios de comunicación, donde la mayoría de las cosas que se publican son difíciles de comprobar y donde, sobre todo, las víctimas difícilmente obtengan una respuesta legal y justa a sus reclamos.