El incremento de los accidentes de tránsito en San Rafael, que en muchos casos terminan con pérdidas irreparables, sigue siendo un tema de alta preocupación. El caso más reciente fue el de una mujer que falleció en un choque en la calle Prolongación Zapata, frente al Parque Norte, lo que llevó a un debate sobre la seguridad vial en la región.
Rafael Videla, ex comisario de la Policía Vial, aportó una visión crítica y experimentada sobre la situación. “La accidentología vial es una problemática que ha crecido exponencialmente, y no solo por la imprudencia de los conductores, sino también por la falta de infraestructura y controles adecuados”, señaló Videla a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Según él, el crecimiento del parque automotor y la expansión urbana no han ido acompañados de las medidas necesarias para garantizar la seguridad vial.
Uno de los puntos clave que subrayó Videla es el aumento del número de vehículos en la ciudad: “San Rafael ha crecido enormemente en términos de población y vehículos. Hoy es común ver las calles colapsadas, sobre todo en horarios pico, y las infracciones, como el estacionamiento en doble fila, son cosa de todos los días”. Esta situación se agrava en las inmediaciones de las instituciones educativas, donde el caos vehicular es cotidiano: “Pasar cerca de un colegio privado a la hora de salida es un desafío. No hay espacio suficiente para estacionar y se generan conflictos que pueden derivar en accidentes”.
Videla también criticó la falta de recursos destinados a la seguridad vial, y no duda en apuntar al municipio: “Hay una ley, la 9.024, que establece que todos los municipios deben tener su propio cuerpo de tránsito, pero San Rafael y Lavalle no lo implementaron”. Según Videla, los accidentes de tránsito, especialmente aquellos que involucran motocicletas, provocan lesiones graves que saturan el sistema de salud: “Cada persona que queda hospitalizada por un accidente vial le cuesta una fortuna al Estado, y nadie más que el gobierno provincial asume esos costos”.
“Podemos tener la mejor estructura de tránsito, pero si las personas no respetan las señales, la prioridad de paso o no mantienen sus vehículos en condiciones, los accidentes seguirán ocurriendo”. En este sentido, lamenta que muchas de las tragedias en las calles involucren a motociclistas: “Las motos representan un gran porcentaje de los accidentes, y lamentablemente, en esos casos, las lesiones suelen ser graves porque no hay más protección que el propio cuerpo”.
El ex comisario no se limita a señalar fallas, sino que también aporta posibles soluciones. Para él, un cuerpo de tránsito municipal sería fundamental para disminuir la cantidad de accidentes: “Si tuviéramos un cuerpo de tránsito en San Rafael, colaboraría mucho con la prevención. No solo se reducirían las muertes en accidentes, sino que se evitarían muchas hospitalizaciones innecesarias”. De hecho, Videla sostuvo que en otros municipios de Mendoza, donde sí se ha implementado esta medida, los resultados son positivos: “En lugares como Capital, Godoy Cruz y Guaymallén, el cuerpo de seguridad vial funciona muy bien. No solo previenen accidentes, sino que su mera presencia disuade la comisión de otros delitos”.
Videla también mencionó la importancia de la señalización y las obras públicas. Según él, muchos de los accidentes podrían evitarse si las vías estuvieran mejor demarcadas: “Siempre soñé con una ciudad moderna, con una buena señalización, luminarias LED y tecnología para garantizar que las personas comprendan y respeten las señales. La falta de obras, como rotondas en cruces peligrosos, es un factor que contribuye a la siniestralidad”. Además, señaló que muchas veces las obras se realizan de manera incompleta: “En algunos cruces importantes, como el de Rawson y Ortubia, a ciertas horas del día es prácticamente imposible transitar. Faltan soluciones definitivas, como ordenadores viales que faciliten la circulación”.
El comisario retirado no ocultó su frustración al recordar tragedias pasadas que, en su opinión, podrían haberse evitado con una mejor planificación: “Participé en la investigación del accidente de la Cuesta de los Terneros y es algo que aún me duele. Hacerle un monumento a la muerte sin trabajar en la prevención es una hipocresía. La seguridad vial debe ser una prioridad”.







