El Centro de Desarrollo Vitícola de San Rafael emitió una advertencia a los productores vitivinícolas tras las recientes lluvias intensas registradas en la región.
Si bien el agua es un factor clave para el crecimiento de la vid, el exceso de humedad puede derivar en problemas sanitarios y afectar la calidad de la producción.
“La lluvia abundante puede traer beneficios para el crecimiento de la vid, pero también presenta desafíos. Es fundamental que, después de las lluvias, revisemos el estado de las plantas para detectar posibles riesgos, como la aparición de enfermedades fungosas o la acumulación de humedad en el suelo”, señalaron desde el organismo.
Para minimizar los riesgos y garantizar una producción de calidad, el Centro de Desarrollo Vitícola brindó una serie de recomendaciones.
Una de ellas es el monitoreo constante de los viñedos. Es fundamental revisar las hojas y los racimos en busca de señales de enfermedades como el oídio o el mildiu, que proliferan con la humedad.
Además recomiendan la aireación del viñedo. “En la medida de lo posible, se recomienda favorecer la circulación de aire entre las plantas para evitar la concentración de humedad”., explican.
Finalmente destacan el control de la humedad en el suelo asegurando que el drenaje sea adecuado para evitar la acumulación de agua en las raíces.
IMPORTANTES PRECIPITACIONES
Hay que remarcar que las lluvias en la ciudad de San Rafael superaron los 50 milímetros, mientras que en algunas zonas del este del departamento las mediciones rondaron los 100 milímetros.
Este nivel de precipitaciones genera condiciones propicias para la propagación de enfermedades en la vid si no se toman las medidas adecuadas.
Desde el sector vitícola instan a los productores a actuar con rapidez y a mantenerse atentos a cualquier signo de deterioro en las plantaciones. La prevención y el monitoreo son claves para garantizar una cosecha saludable y de calidad.







