Acoso callejero: las víctimas deben identificar al agresor y la multa es de $5000

El Poder Ejecutivo promulgó  la ley 27501 que incorpora el acoso callejero como modalidad de violencia hacia la mujer y lo incluye como delito dentro del Código Penal.

Además se conocieron algunos detalles importantes respecto a la normativa. Como por ejemplo que la mujer debe identificar y saber quien es la persona que la acosa para poder denunciarla y , en lo posible, tener fotos que permitan radicar la denuncia.

Además el agresor puede tener en su contra una multa de cinco mil pesos por acosar en la calle a una mujer. Esto lo determina el nuevo Código Contravencional que fue sancionado el año pasado. Diciéndole groserías, cosas sexuales, mirándola de manera intimidante, siguiéndola, etc.

Belén Bobba, coordinadora de Mumalá, detalló: “El transitar de las mujeres por la vía pública también es una situación de inseguridad y por eso se incorpora a la ley como un tipo de violencia de género. Esta contravención está pensada justamente para otro tipo de situaciones, por ejemplo si en el colectivo una persona te sigue cotidianamente, podes identificarla con fotos, saber quién es la persona y ahí es cuando se puede denunciar».

“En Mendoza desde el año pasado se incorporó como una contravención en el Código de Faltas, esto significa que está sancionado de alguna manera, te multan por acosar a una mujer en la calle y en cualquier juez de Paz te tienen que tomar la denuncia.

“Instamos a las mujeres que se sientan en alguna situación específica a poder denunciar”.

Según un informe de la ONG Mumalá realizado en el 2017, el 93% de las mujeres fue acosada, el 36% fue perseguida por un hombre en la calle, mientras que el 56% le hicieron comentarios sexualmente explícitos.

Debido a que es necesario identificar al agresor para denunciarlo es que desde Mumalá apuntan a un cambio cultural, cambio que dicen las mendocinas y los mendocinos comienzan advertirse tímidamente.

Una joven expresó: “Quizás hay cosas que se han empezado a ver, hombres que han empezado a tomarlo y por ahí sí lo han cambiado pero es una lucha que sigue. Me han dicho cosas muy feas y he estado sola y te sentís muy vulnerable y sentís que no podes ser libre. Tener un escote, una pollera como que no podes salir a la calle y ser vos”.

Asimismo una mendocina manifestó: “Es muy incómodo para todos que te empiecen a gritar cosas en la calle, te hace sentir desprotegida”.

Por otro lado, un joven afirmó: “Eso nunca lo hice, me parecía bastante fuera de lugar y termina siendo una falta de respeto y un delito al mismo tiempo porque no tienen por qué sufrir ese acoso en la calle por gente desconocida”.

Por último, otro joven agregó: “Mi hermana me contó una situación que la traumó, pero es sumamente incomodo, más cuando son piropos agresivos”.

Fuente: Jornada