En el Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer se organizan una marcha y dos proyecciones del film “Belén”, con conversatorios abiertos para profundizar el debate y fortalecer los espacios de acompañamiento.
En el marco del Día Internacional de Lucha contra la Violencia hacia la Mujer, distintas organizaciones locales impulsan una serie de actividades orientadas a promover la reflexión, visibilizar las problemáticas vigentes y fortalecer los espacios de contención. Entre las propuestas se encuentran la tradicional marcha del 25 de noviembre y la proyección del film “Belén”, dirigida por Dolores Fonzi, que será acompañada de conversatorios con especialistas. La iniciativa, según explicó Agustina Barrera, integra un conjunto de acciones que se desarrollarán en las próximas semanas y que buscan abordar la violencia desde diferentes enfoques, incluidos los atravesamientos institucionales y las experiencias particulares de quienes atraviesan estas situaciones.
La jornada del 25N contó con la movilización anual de “Ni Una Menos”, una convocatoria que vuelve a reunir a vecinos, organizaciones sociales, estudiantes y colectivos feministas con el propósito de renovar el reclamo por políticas efectivas de prevención, asistencia y acceso a la justicia. Al respecto, Barrera detalló a FM Vos 94.5 que “justamente hoy 25 realizamos la marcha anual de “Ni una menos” a las 18 horas, que arrancó desde tribunales y con un recorrido hasta el kilómetro cero”. En esta línea, subrayó la importancia de sostener cada año la presencia pública para reafirmar que la problemática continúa vigente y requiere respuestas concretas.

Uno de los puntos centrales de la agenda cultural vinculada al 25N será la proyección de la película “Belén” en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria. El film, dirigido por Dolores Fonzi, aborda temáticas asociadas a la violencia institucional y la violencia obstétrica, dos formas de vulneración que en los últimos años han cobrado mayor visibilidad gracias a los testimonios de mujeres que se animaron a contar sus experiencias y a los avances en materia de derechos. Barrera resaltó que “es una película que justamente habla sobre la violencia institucional, sobre la violencia obstétrica”, y señaló que su difusión busca reforzar el debate público desde perspectivas diversas, tanto académicas como comunitarias.
Las proyecciones están programadas para el sábado 29 de noviembre a las 18 horas y el jueves 4 de diciembre a las 19.30, ambas con un panel de debate posterior. Sobre esta propuesta, Barrera explicó que “la idea justamente es poder proyectar esa película para abrir el debate, vamos a tener un panel posterior para poder hablar, para poder brindar información”. Asimismo, recordó que “luego el sábado 29 a las 18 horas, tenemos la primera proyección de Belén, después posteriormente hay un conversatorio y jueves 4 de diciembre a las 19.30 es la segunda proyección, donde también vamos a hacer un posterior conversatorio para que puedan asistir todos, todas”. La intención es generar un espacio plural que permita escuchar distintas voces, compartir experiencias y orientar a quienes atraviesan situaciones de violencia o requieren asesoramiento.

Estas actividades se suman a otras programadas para el cierre del año, entre ellas la Marcha del Orgullo prevista para diciembre. Barrera destacó que en ese encuentro “se unifican todas estas causas, porque hablamos de lo mismo, hablamos de la violencia”. La articulación entre estos movimientos busca reforzar la idea de que las violencias atraviesan múltiples identidades y contextos, y que las respuestas deben construirse colectivamente.
En el cierre de la entrevista, Barrera emitió un mensaje de acompañamiento destinado especialmente a quienes atraviesan situaciones de violencia o conocen a alguien que podría necesitar ayuda. Remarcó que “la idea justamente es poder hablar sobre el tema, poder dar información, que sepan sobre todo a las personas que necesitan ayuda, que necesitan asistencia, que no están solas, que hay todo un equipo que puede acompañarlas, así que bueno, más que invitados”. Su llamado apunta a derribar el aislamiento, fortalecer las redes y alentar la búsqueda de apoyo institucional.
Con estas actividades, las organizaciones locales buscan que el 25N no sea solo una fecha simbólica, sino un punto de encuentro que permita profundizar los debates, renovar compromisos y fortalecer las estructuras de acompañamiento que la comunidad demanda. Tanto la marcha como las proyecciones se presentan como espacios abiertos, inclusivos y orientados a seguir construyendo conciencia colectiva sobre un problema que afecta a miles de mujeres en todo el país.







