Adolescentes, delito e inclusión

En las próximas horas, y en lo que será una de las primeras medidas que seguramente despierten el debate en 2019, el Gobierno nacional enviaría al Congreso el proyecto para establecer un nuevo Régimen Penal Juvenil. La idea de la coalición gobernante es que sea tratado durante las sesiones extraordinarias de febrero próximo.
Según fuentes cercanas a Casa de Gobierno, la principal novedad en la letra del texto tiene que ver con la baja de la edad de imputabilidad (en realidad, es de punibilidad, es decir, la posibilidad de aplicar penas): de 16 años pasará a 15 para los delitos más graves y no a 14, como impulsaba el sector más duro cercano a Cambiemos. A su vez, los mayores de 16 años y menores de 18 años “podrán ir a la cárcel cuando cometieran un hecho reprimido en el Código Penal con una pena máxima igual o mayor a diez años», de acuerdo a lo que ayer publicó el diario Clarín.
La idea del Ejecutivo nacional, que ya mostró intentos similares pero sin éxito, genera controversia, y no es solamente filosófica entre quienes están a favor o en contra, sino que también incluye –en caso de ser aprobada- la posibilidad de incumplir con pactos internacionales sobre la materia que nuestro país ha suscripto y que cuentan con rango constitucional.
Está claro que más allá de que la profunda crisis económica que atraviesa nuestro país –acentuada firmemente en 2018- ocupa una parte mayoritaria de los títulos periodísticos, la inseguridad también tiene su lugar entre nuestras preocupaciones. Sin embargo, una gran parte de los especialistas en materia penal coinciden en que la incidencia de los adolescentes en el mundo del delito no es trascendental, puesto que la gran mayoría de ellos son cometidos por mayores.
En este espacio ya hemos reflexionado acerca de la penosa existencia de muchos niños y adolescentes que en nuestro país padecen las más diversas carencias. Quizás con mayores y mejores posibilidades de inclusión social, el problema del delito juvenil sería aún menos preocupante de lo que es.