El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a referirse a la polémica generada por su viaje a Nueva York durante la Argentina Week, donde estuvo acompañado por su esposa, Bettina Angeletti. El funcionario explicó en redes sociales que utilizó una expresión equivocada al describir su actividad en Estados Unidos y sostuvo que se trató de un error.
La controversia surgió luego de una entrevista televisiva en la que Adorni dijo que iba a “deslomarse” en ese país y por eso había decidido viajar con su “compañera de vida”. El comentario provocó críticas en redes sociales y en sectores de la oposición, lo que derivó en un fuerte respaldo público de integrantes del Gobierno.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, el funcionario reconoció que la palabra utilizada no fue la más adecuada. “Uno puede decir alguna frase desafortunada en un vivo. La palabra no debió ser deslomarse. Somos humanos y cometemos errores”, escribió.
A la vez, sostuvo que su intención fue explicar el trabajo que el Gobierno asegura estar realizando desde el inicio de la gestión. En ese sentido, afirmó que el gabinete y el presidente trabajan para “cambiar un país que nos dejaron en ruinas”.
Respaldo del presidente y del gabinete
En medio de la polémica, el presidente Javier Milei y varios funcionarios del Gobierno salieron a respaldar públicamente a Adorni. El mandatario le envió un mensaje en redes sociales en el que cuestionó las críticas y expresó su apoyo.
También la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, manifestó su respaldo al jefe de Gabinete. A esos mensajes se sumaron publicaciones de distintos dirigentes y funcionarios como Sandra Pettovello, Luis Caputo, Diego Santilli, Luis Petri y Martín Menem.
Según trascendió en ámbitos del Ejecutivo, los mensajes de apoyo no surgieron de una coordinación formal dentro del gabinete, sino que se fueron multiplicando de manera espontánea a medida que distintos funcionarios expresaban su respaldo en redes sociales.
Dentro del Gobierno consideran que la polémica fue desmedida respecto del hecho en sí. Aunque algunos admiten que el episodio podría haberse manejado con mayor cuidado en las primeras declaraciones públicas, sostienen que no se trató de una situación grave.







