Afirman que la temporada de duraznos es muy buena a comparación con otros años

Después de la helada tardía que el año pasado afectó a miles de productores de durazno de la provincia de Mendoza, esta temporada el clima fue más benigno y trajo alivio al sector. Arturo Morozumi, productor frutícola y empacador de durazno de Real del Padre, en diálogo con FM Vos 94.5 aseguró que la producción arrancó con un potencial prácticamente a pleno.
«Afortunadamente este año, luego de cuatro temporadas en las que sufrimos importantes pérdidas por las heladas tardías, podemos decir que el clima acompañó y que por ello la producción está a pleno. Es una buena temporada, los montes están con su carga al máximo. La zona recuperó el potencial de productividad», aseveró Arturo Morozumi al comienzo de la nota.
Por otra parte, afirmó que más allá de este dato alentador, la realidad del sector no es la mejor. «Lamentablemente la producción de durazno en San Rafael viene decreciendo año tras año. El tema central es que muchos pequeños productores no alcanzan a renovar sus cultivos, por lo tanto, se van saliendo del sistema. Todo esto conlleva a una disminución importante de lo que se produce», manifestó.
En ese contexto, estimó a cuánto asciende la producción actual. «Mendoza es el principal productor de ese fruto a nivel país. En ese orden, en los últimos años la producción se estabilizó alrededor de las 120 mil toneladas. Ese es el potencial que tenemos en este momento en el durazno de industria. La producción para consumo en fresco es mucho menor», aclaró Morozumi
Más adelante, se refirió la poca rentabilidad que obtiene el productor como consecuencia de la inflación. «Lo que sucede es que los valores son inciertos. Los costos del transporte se han incrementado en un 200 %, pero los precios de venta en el mercado están solamente un 50 % por encima de los valores del año pasado. Estos factores repercuten, los productores hoy enfrentamos una gran incertidumbre porque no sabemos cómo seguirán evolucionando los costos en relación a los precios de venta», argumentó.
«Actualmente es pequeña la cantidad de fruta que está ingresando a los mercados de Buenos Aires. Si bien tenemos volúmenes considerables para cosechar, nos intranquiliza el tema de los precios de ventas que se van a establecer. Los valores se deberían reacomodar para que la ecuación le cierre un poco más al productor. Si uno analiza el comportamiento del mercado, será un año con abundante cosecha», amplió.
A su vez, indicó cuáles son los principales destinos del durazno mendocino. «El durazno de consumo en fresco se comercializa básicamente en el mercado interno, debido a que el negocio de la exportación no es rentable por el tipo de cambio atrasado que tenemos. El 95 % de esta clase de durazno tiene como destino Buenos Aires o las grandes ciudades del país», explicó el productor frutícola.
«De lo que vale un kilo de ese fruto en una verdulería, al productor solo le queda como mucho el 25 %. El resto se lo lleva toda la cadena de intermediarios. Lo que pasa es que el durazno tiene una cantidad significativa de pérdida en su comercialización. Además, toda la fruta que se comercializa en fresco tiene un proceso muy singular: cosecha, empaque, conservación frigorífica, transporte refrigerado, venta mayorista y luego minorista. En toda esa cadena es donde se van duplicando los valores, por eso, un kilo puede valer mil pesos en un comercio y en la chacra solo 250 pesos. Los costos parecen excesivos, pero si uno los segmenta se va dando cuenta de que son bastante lógicos», fundamentó el referente del sector.
Para terminar, dijo que la falta de precipitaciones está afectando a la calidad del durazno, pero en cuanto a su tamaño. «Esta temporada no tuvimos inconvenientes con el clima, así que es una fruta sana. La falta de lluvias hizo que se viera afectado el tamaño de los duraznos. En las variedades que hemos cosechado estamos observando que hay un 15 % menos en su volumen. Un fruto que debería pesar 160 gramos, pesa 140 gramos. Como consecuencia, los rendimientos de los montes son un tanto menor. El productor que esperaba cosechar 25 toneladas podrá obtener solo 22, aproximadamente», concluyó.