Agotamiento mitocondrial en la ansiedad

Las mitocondrias son una parte esencial de todas las células humanas y se comportan como una pequeña central energética. Muchos estudios han demostrado que ante una enfermedad grave, las mitocondrias dejan de funcionar de manera óptima.
La mitocondria es la parte de la célula que más oxígeno consume para crear ATP, una sustancia que se crea a partir del metabolismo de los alimentos que consumimos, siendo la fuente de energía esencial de las células y por tanto de todo nuestro organismo.
En el ámbito psicológico y emocional, se ha estudiado la relación entre el estrés y las mitocondrias, se ha observado que un estrés crónico mantenido en el tiempo, termina alterando el funcionamiento de las mitocondrias. También se ha observado que experimentar trastornos de ansiedad puede alterar esta parte de las células.
De hecho, un estudio tomó sangre de personas que padecían ataques de pánico (ataques de ansiedad muy intensos) antes y después de los mismos, y tras el ataque de pánico, observaron cambios físicos en las mitocondrias de las células, aunque la manera en que todo esto puede afectar a la función energética de estas debe ser estudiado con más detenimiento 1. Resultados como estos demuestran una vez más la relación directa y bidireccional entre el cuerpo y la mente.
Dado que nuestro cerebro consume el 25% de la glucosa que usa todo nuestro cuerpo, las alteraciones en el funcionamiento de las mitocondrias tiene un impacto directo sobre el funcionamiento de este (problemas emocionales, de atención, memoria, toma de decisiones, etc.). En el caso de la ansiedad, se cree que las mitocondrias producen un exceso de energía, lo que supondría que esta parte vital de las neuronas se estarían sobre-esforzando, lo que podría agotarlas si la ansiedad está presente durante un largo período de tiempo 2.
Algunos de los síntomas que podemos experimentar cuando nuestras mitocondrias están agotadas y no producen la suficiente energía, son: fatiga crónica, cansancio, dolor corporal y el sistema inmune no funciona correctamente. Estos síntomas son los habituales de muchas de las enfermedades crónicas y agudas, por lo que tal vez detrás de estos síntomas se esconda una alteración en las mitocondrias 3.
Cuando las mitocondrias producen ATP, el combustible de nuestro cuerpo, producen cierta oxidación, por lo que incluir alimentos antioxidantes en nuestra dieta diaria es una buena manera de mantener nuestro cuerpo sano y fuerte. Algunos alimentos que podemos consumir a diario y que tienen una fuerte acción antioxidante, son: verduras, frutas, pescado, cereales, frutos secos, bayas, aceite de oliva, chocolate y legumbres.

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