Alarma por menores “tirapiedras” que atacan a colectivos en San Carlos

La presencia de jovencitos que arrojan piedras a colectivos a la altura del departamento San Carlos preocupa por estos días a choferes, responsables de empresas de transporte y pasajeros en general.
Son muchos los antecedentes de proyectiles que vuelan desde un costado de la ruta y tienen como blanco a colectivos u otros vehículos. Lamentablemente esta criminal práctica ha vuelto a ser noticia en los últimos días y tiene como escenario a San Carlos, departamento situado en la ruta que conecta la Ciudad de Mendoza con el Sur provincial.
En diálogo con FM Vos (91.5), el profesor Jorge Martínez, ligado a la cultura local, contó una lamentable experiencia que le tocó vivir a él y cientos de pasajeros debido al ataque con piedras que sufrieron dos colectivos a la vera de la Ruta 40, en cercanías de la terminal de Eugenio Bustos. En uno de esos micros viajaba Martínez.
“Yo venía en un colectivo de la empresa Andesmar desde Mendoza hacia San Rafael. Al pasar por San Carlos nos atacaron frente a un barrio situado entre la estación de servicio y la terminal de Eugenio Bustos”, expresó Martínez.
Lo llamativo del suceso es que no sólo el colectivo donde viajaba Martínez fue atacado, ya que al detenerse el chofer encontró otro micro, de la empresa Cata, que también había sido alcanzado por piedras.
“En el caso nuestro reventaron una de las ventanillas donde viajaba una mujer que tuvo que ser asistida por un médico, no por lesiones sino por quedar bajo estado de shock, ya que dormía al momento de que la piedra ingresa al colectivo. Se despertó abruptamente con el estallido del vidrio”, agregó Martínez.
El profesor lamentó lo sucedido y recordó que “había niños y mujeres embarazadas. No entiendo cómo no toman medidas, yo viajo mucho a Mendoza y lamentablemente es habitual este tipo de hechos contra las tres empresas que realizan el servicio. A pesar de ello nadie le pone freno a una situación tan grave”.
Lo cierto es que el accionar de los delincuentes les valió, a Martínez y el resto de los pasajeros, más de dos horas de espera hasta que las empresas damnificadas enviaran los correspondientes refuerzos. “Por precaución los choferes deciden no continuar en los vehículos dañados. El de nosotros, por ejemplo, tenía un agujero que provocó la piedra, pero no alcanzó a desintegrarse, razón por la que tuvimos que esperar un refuerzo”, contó el entrevistado.
La situación es preocupante y desde la propia Policía la atribuyen a menores de edad que, con fines estrictamente vandálicos, se ubican al costado de la ruta para atacar vehículos de transporte.