En la noche del 1 de abril de 1982 el Capitán Pedro Edgardo Giachino hizo pie en Malvinas al mando de un grupo Comandos Anfibios y Buzos Tácticos. En esa madrugada, al ver que no podía lograr la rendición británica, avanzó solo hacia el interior de la casa del Gobernador, derribando una puerta. La respuesta fue fuego de ametralladora, que lo hirió a quemarropa. Su segundo, el teniente de fragata Diego García Quiroga, quiso sacarlo de la línea de fuego siendo también herido de gravedad. Un cabo enfermero intentó rescatar a los dos tenientes, siendo también herido. Los infantes de marina británicos creyeron que los atacaba una fuerza de 200 infantes, cuando en realidad la patrulla de Giachino estaba compuesta por 16 comandos. Giachino, se formó como Comando bajo la dirección de Aldo Rico, y horas después sería el primer muerto por la patria en la Gesta de Malvinas. Desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael entrevistamos telefónicamente a Rico, quien nos atendió desde su casa en la localidad de San Miguel, Buenos Aires.
“Malvinas es una epopeya y un reclamo histórico de soberanía para los argentinos, que se transformó en un combate. Lamentablemente combatimos contra la NATO (OTAN) en condiciones desfavorables. Hay que reconocer y ponderar permanentemente el comportamiento de nuestros soldados. La Argentina le provocó al inglés el daño más grande, en muy poco tiempo, desde la segunda guerra mundial. Y bueno, es una epopeya permanente. Yo revisté en Malvinas con el grado de Mayor, y era jefe de la Compañía de Comandos 602; había dos Compañías de Comandos, la 601 y la 602 y se nos agregó el grupo Alacrán de Gendarmería Nacional. Con esa fuerzas combatimos al inglés. Los comandos somos combatientes especializados con un alto entrenamiento para operaciones, fundamentalmente, detrás de las líneas enemigas. Pudimos cumplir ese cometido con limitaciones, porque el territorio no era muy grande y las islas tienen poco resguardo. No teníamos superioridad aérea, por lo tanto, los movimientos aéreos en helicópteros estaban limitados, pero combatimos con los ingleses en las dos islas. Las compañías de Comandos estábamos en Puerto Argentino y desde allí operábamos. También teníamos fracciones en la otra isla. Malvinas fue tomada por Comandos, al mando del Capitán Giachino; él fue un ejemplo, formaba parte de la agrupación de Comando Anfibios. Los Comandos de marina fueron instruidos en general por los grupos de Comando del ejército. El Capitán Giachino y su segundo fueron instruidos por nosotros en el ejército. Yo fui instructor de Giachino cuando el realizó el curso de Comandos”.
“Las fuerzas armadas argentinas estaban preparadas para combatir en la cordillera, en verano; estábamos preparados para combatir con Chile, y tuvimos que ir a 500 millas de la costa a un combate aeronaval, en las puertas del invierno. Las fuerzas armadas no estaban preparadas para ese tipo de combates, y además lo fuimos a hacer con armamentos de la NATO, contra fuerzas de la NATO. Lo que teníamos no era eficaz contra elementos de la NATO porque no nos vendían los sistemas de armas. Hoy tampoco, porque no somos confiables para ellos. Además, tenían una tecnología mucho más elevada que la nuestra, pero el valor del soldado argentino compensó”.
Le preguntamos si fue cierto que él, junto al entonces Teniente Coronel Seineldín, pensaron en tomar el mando de las tropas que ostentaba el general Menéndez, no se expresó al respecto, pero continuó “de todas maneras la conducción en la isla no fue buena, pero las tropas sí se comportaron como corresponde, como siempre lo ha hecho el soldado argentino”.
Respecto a si Argentina algún día logrará tomar posesión de las Islas, Aldo Rico nos dijo “yo creo que los argentinos tendríamos que tomar posesión primero de nuestra patria. Hoy la epopeya la tenemos en nuestra patria. A las Islas no las vamos a recuperar por la fuerza. Los kelpers decidirán ser argentinos cuando ser argentino sea más conveniente que ser inglés, y para eso tenemos que hacer un país que merezca ser vivido. Hoy tenemos tantos problemas que no podemos resolver que, lamentablemente, nos quedan muchas epopeyas por cumplir. La epopeya la tenemos acá, los argentinos nos tenemos que dedicar a construir la Argentina. Lo bueno que ha pasado en estos 40 años es que el pueblo argentino ha reconocido y valora a los soldados que combatieron en la islas. Esos soldados fueron ignorados por muchos años, hoy la gente los valora. Ya estamos viejos, pero no somos ex combatientes, somos veteranos todos, y eso significa que estamos dispuestos a combatir siempre por la patria, y para los veteranos la patria es siempre un desafío. La patria no es un negocio, la patria no se negocia. Hoy no hago política de partidos. Trabajo por los veteranos y a los veteranos no le preguntamos a que partido pertenecen, sabemos que son argentinos y lo demostraron en Malvinas… (al decir esto Rico se emociona y se quiebra su voz) … duelen los muertos, sobre todo cuando los hombres mueren cumpliendo órdenes que uno impartió…”








