La provincia de Buenos Aires enfrenta un brote que ya sumó 18 casos confirmados de hantavirus y siete fallecidos en lo que va de 2026, según el Ministerio de Salud bonaerense. Las autoridades señalaron que la situación mostró un aumento más rápido respecto del 2025 y pidieron reforzar la vigilancia epidemiológica.
El boletín epidemiológico indicó que el índice epidémico alcanzó 1,67 en las últimas siete semanas, por encima del umbral de 1,25 que define brote. A la misma fecha del año pasado se habían reportado 12 casos y ninguna muerte; al cierre de 2025 se habían acumulado 37 casos y 12 decesos, lo que alarma a los equipos sanitarios.
Hasta la semana epidemiológica 15 se contabilizaban 16 casos confirmados: dos en La Plata y dos en General Belgrano, mientras que el resto se distribuyó entre distritos como Almirante Brown, Arrecifes, Balcarce, Chivilcoy, Florencio Varela y otros. Entre casos confirmados y probables, 11 pacientes requirieron internación en terapia intensiva; las autoridades elevaron el seguimiento en las zonas afectadas.
Áreas afectadas por el brote de hantavirus
Hasta la semana 18 el registro oficial reportó seis muertes, que luego se actualizaron a siete. Las víctimas incluyeron a una nena de 10 años (General Belgrano), una mujer de 35 (Arrecifes), varones de 36 (General Alvarado) y 52 años (Tres Arroyos), una mujer de 36 (Las Flores) y un joven de 23 (Lobos). Los datos siguen en revisión.
Especialistas de la UNLP señalaron que la mayoría de los contagios se vincula a estadías en zonas rurales, periurbanas o semirurales y advirtieron sobre condiciones ambientales que favorecen la circulación del virus en el Gran La Plata. El Ministerio bonaerense recordó que el principal reservorio en Sudamérica es el ratón colilargo y llamó a extremar cuidados.
Prevención y cuadro clínico
El contagio se produce al inhalar polvo con orina, saliva o heces de roedores; también puede ocurrir por alimentos contaminados o mordeduras. Los signos iniciales son inespecíficos y suelen imitar una gripe: fiebre mayor a 38°C, dolores musculares, cefalea, náuseas y vómitos; en ocasiones aparecen dolor abdominal y diarrea. Recomiendan ventilar y desinfectar con lavandina.
El período de incubación varía entre 4 y 45 días, con un promedio de dos semanas; la evolución puede ser rápida: entre 48 y 72 horas algunos pacientes desarrollan insuficiencia respiratoria con edema pulmonar bilateral y compromiso vascular. En este brote bonaerense el riesgo por hantavirus en Buenos Aires obligó a reforzar la capacidad de las UTI.
Fuente: Radio Mitre







