Desde la Agencia de Extensión San Rafael del INTA realizaron un informe en el cual alertan la posibilidad de que el denominado “bicho moro” se haga presente afectando los cultivos hortícolas de la región.
Se trata de un insecto del orden de los coleópteros y de la familia de los Meloideos de color grisáceo con pintas negras. “Se alimenta de las hojas de plantas como la papa, el tomate, el morrón, la berenjena, la acelga, la espinaca, la remolacha, etc”, explican.
Una particularidad es que el bicho moro se multiplica muy rápido y come vorazmente; “estas características lo convierten en una plaga difícil de controlar”, remarca el informe.
“En pocas horas puede dejar una hoja con solo las nervaduras visibles, consecuentemente debilitamiento de la planta”, agrega la información
Estos insectos se ven atraídos por vegetación espontanea o malezas como el yuyo blanco, yuyo colorado y la verdolaga.
Para evitar la superpoblación es necesario el monitoreo continuo de los cultivos.
“Si el número visualizado es mínimo o se observan solo defecaciones sobre las hojas, se recomienda sacar a mano los insectos y dejar en un recipiente con agua, actuando el olor a descomposición de estos como repelente”, recomiendan desde el INTA
Otra alternativa es dejar las plantas hospederas, como yuyo blanco y verdolaga, sin arrancar y ejercer sobre esas el control químico o biológico localizado de la plaga.
PARA CULTIVOS ORGANICOS Y CONVENCIONALES
Para los cultivos orgánicos las opciones pueden ser utilizar el “Beauveria bassiana”, un hongo entomopatógeno que se utiliza como insecticida biológico contra numerosas plagas.
También macerado de paraíso o jabón potásico, mientras que en caso de cultivos convencionales se puede aplicar un insecticida de acción de contacto e ingestión.







