Especialistas del INTA Rama Caída emitieron una alerta a productores y vecinos sobre la posible presencia de la chinche del arce (Boisea trivittata) en Mendoza.
Este insecto, originario de América del Norte, fue reportado por primera vez en la provincia en 2023 y se propaga con facilidad en ambientes urbanos y periurbanos.
Para reconocer a este insecto, es importante tener en cuenta sus características en sus diferentes etapas de desarrollo. Como adultos miden 1,3 centímetros con cuerpo negro y líneas transversales de color rojizo-anaranjado, mientras que las ninfas tienen un tamaño de 1 centímetro y son de color rojo intenso.
Durante la primavera y el verano, la chinche del arce se instala en árboles de la especie conocida como “arces”, donde se alimenta de sus semillas y frutos. Las altas temperaturas favorecen su rápida propagación en el arbolado urbano. En algunos casos, también pueden afectar fresnos, robles y encinas.
Estos insectos suelen agruparse en superficies soleadas como paredes, troncos y madera. A pesar de su presencia en zonas habitadas, no representan un peligro para la salud humana ni animal, ya que no atacan ni transmiten enfermedades.
COMO EVITAR SU POBLACIÓN
Para evitar la proliferación de la chinche del arce, se sugiere eliminar semillas y frutos del arce (recolectarlos y desecharlos en bolsas o recipientes cerrados), sellar accesos para impedir ingreso a viviendas y control mecánico (barrerlos o aspirarlos y colocarlos en bolsas negras cerradas, exponiéndolas al sol).
También se plantea el uso de soluciones caseras: Se pueden rociar las agrupaciones de insectos con una solución de detergente (10 cc por litro de agua), vinagre y agua en partes iguales o una mezcla con bicarbonato de sodio. Estas opciones son efectivas y menos perjudiciales para el medio ambiente.
La detección temprana y la implementación de medidas preventivas resultan fundamentales para evitar la proliferación de esta especie invasora y reducir su impacto en el arbolado urbano y las áreas productivas.







