La vitivinicultura viene arrastrando problemas graves en el mundo. El abandono de viñedos se registra fuertemente en California y Francia, y -en menor medida- en otros puntos como España o Australia.
En el continente, también se suma Chile, que en la última temporada tuvo una histórica caída en la producción -la más baja en las últimas dos décadas- y disminución de viñedos.

Entre los puntos preocupantes se destacan la caída del consumo global, el aumento de costos (inflación, mano de obra), la competencia de vinos importados y el cambio climático (sequías, heladas).
En el mundo se ven medidas drásticas como arrancar vides en Francia y la búsqueda de cultivos alternativos como California, para sobrevivir a la crisis de sobreoferta y baja demanda.
A NIVEL LOCAL
Mendoza está en la misma situación y más angustiante aún por la política económica nacional que no favorece a la producción.
Entre los años 2015 y 2024, la provincia sufrió la pérdida de 16.864 hectáreas de vid, lo que equivale al 10, 6% menos, siendo los más afectados los sanmartinianos y sanrafaelinos.
Según el reporte de 2025 en nuestro departamento quedan 10.899 hectáreas con viñedos, cuando en 2015 existían 14.279, una caída de 3380, solo superado por San Martín con una caída de 4.071.
INCERTIDUMBRE Y TENSIÓN DE CARA A LA VENDIMIA
San Rafael, así como el resto del país, sufre por la disminución en el consumo de vino a nivel interno y en las exportaciones, pero también el gran sobrestock.
A nivel local se especula que las bodegas ofrecerán precios muy deprimidos para la cosecha, ya que el vino también mantiene precios muy bajos.

El esquema es simple: el vino en góndola está “barato” y deprime el valor de la uva. Esto genera incertidumbre y tensión en los productores, quienes no saben si podrán seguir adelante con sus viñedos.
Desde el sector confirmaron a Diario San Rafael que “muchas bodegas no recibirán uva u ofrecerán precios más bajos que la temporada pasada”.
Una “alternativa” que plantean algunas bodegas es “recibir la uva” y pagarla cuando se venda el vino, propuesta para “salvar” la cosecha.
MANTENIMIENTO INVIABLE
De cara a la próxima vendimia, los precios proyectados para la uva son tan bajos que es probable que a los productores les resulte inviable el mantenimiento de sus viñedos.
Esto plantea una amenaza significativa para la viabilidad a largo plazo de la industria vitivinícola, afectando tanto a productores como a las bodegas.







