Amenazas y valores sociales

Las amenazas de colocación de artefactos explosivos en lugares públicos volvieron a ser noticia esta semana en nuestra ciudad. En este caso, el jueves último por la mañana una llamada al 911 alertó acerca de una posible “bomba” en una escuela local. Las tareas de evacuación y posterior revisión pormenorizada de las escuelas Reynaldo Merín y Ejército de los Andes por parte de los especialistas concluyeron que la mencionada llamada había denunciado una situación falsa.
El fenómeno no es novedoso y, en el caso de los establecimientos educativos, se acentúa durante la época de exámenes, en lo que parece ser una pretendida exoneración de algunos estudiantes respecto a sus obligaciones educativas.
Claro, no parece ser esta la mejor forma de encarar las pruebas, no solamente porque la obligación más temprano que tarde deberá ser asumida, sino porque, además, ese tipo de anuncios temerarios obligan a las autoridades encargadas de la seguridad ciudadana a realizar operativos que generan gastos y, sobre todo, engorros en las comunidades educativas y honda preocupación en el resto de la sociedad.
No se trata aquí de responsabilizar, antes de contar con las pruebas pertinentes, únicamente a los alumnos. También podría tratarse de simples asociales que perpetran su “gracia” indolentemente. Esa responsabilidad debe ser atribuida tras una investigación que también conlleva un desgaste y un costo para el Estado, en definitiva, para todos los integrantes de nuestra comunidad.
Evidentemente los autores de estas acciones (que incluso pueden constituir un delito) no tienen conciencia de los inconvenientes que generan cuando bomberos, fuerzas de seguridad y sistemas sanitarios se ven obligados a movilizarse sin necesidad alguna, con el riesgo subsidiario de poder dejar desprotegidos a quienes realmente los necesitan.
Finalmente, que las amenazas sean contra escuelas no deja de ser una metáfora de lo que nos ocurre como sociedad: los escasos valores que demuestran quienes cometen estos hechos quizás hubieran sido mejor aprendidos en esos mismos establecimientos.