AMPROS alerta por el cierre de la Unidad Coronaria del Schestakow y advierte por riesgos en la atención

El sindicato médico AMPROS alertó el cierre de la Unidad Coronaria del Hospital Teodoro J. Schestakow y advirtió sobre la delicada situación que atraviesa la atención cardiológica en el sur mendocino.

Según explicó la titular del gremio, Claudia Iturbe, el conflicto se originó por atrasos de varios meses en el pago de guardias a médicos cardiólogos, situación que derivó en la falta de especialistas para sostener el funcionamiento del sector.

“Muchos trabajadores no han cobrado las prestaciones”, señalaron desde el sindicato al referirse al reclamo que afecta al área.

Ante este escenario, pacientes cardíacos debieron ser trasladados a terapias intensivas generales y otros sectores del hospital, sin una atención específica en cardiología, algo que genera preocupación por los riesgos que implica para personas con patologías complejas.

Desde AMPROS remarcaron además que la imposibilidad de utilizar la Unidad Coronaria provocó derivaciones hacia clínicas privadas y complicaciones en la organización sanitaria de todo el sur provincial.

La preocupación crece porque, según denunciaron, el área permanece actualmente inutilizada y no hay certezas sobre cuándo podría normalizarse la situación.

No es la primera vez que ocurre un conflicto de estas características. Desde el gremio recordaron que la Unidad Coronaria ya había permanecido cerrada durante tres meses en otra etapa de reclamos y tensiones vinculadas al funcionamiento del servicio.

La Unidad Coronaria del Schestakow fue inaugurada en abril de 2021 y desde entonces se convirtió en un servicio fundamental para la atención de patologías cardíacas complejas en todo el sur mendocino.

La situación genera inquietud tanto entre profesionales como entre pacientes, teniendo en cuenta que el Schestakow es el principal hospital público del sur mendocino y un centro clave para la atención de emergencias cardíacas en toda la región.