El conflicto entre el gremio médico AMPROS y el Hospital Schestakow sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Luego de las denuncias realizadas días atrás por el funcionamiento de la Unidad Coronaria, el sindicato volvió a manifestarse públicamente y advirtió sobre una profunda crisis en el principal hospital del sur mendocino.
La protesta se realizó frente al nosocomio sanrafaelino, donde representantes gremiales denunciaron falta de profesionales, guardias colapsadas, extensas listas de espera y precarización laboral dentro del sistema público de salud.
La titular de AMPROS, Claudia Iturbe, aseguró que existen servicios que funcionan con personal mínimo y remarcó la escasez de especialistas en áreas sensibles. “Hay servicios con un solo bioquímico de guardia y faltan psiquiatras en salud infantojuvenil”, sostuvo.

Además, cuestionó el funcionamiento de la Unidad Coronaria y afirmó que su reapertura se concretó tras la intervención del director de hospitales de la provincia. Desde el gremio también señalaron que una gran parte de los trabajadores presta funciones bajo modalidades precarias, sin estabilidad laboral ni acceso pleno a derechos laborales.
Por su parte, la secretaria gremial de AMPROS, Marcela Mora, advirtió que los bajos salarios y las condiciones laborales actuales están provocando una fuga de profesionales del sistema público de salud, situación que —según indicó— repercute directamente en la calidad de atención que reciben los pacientes.
Desde el sindicato sostienen que las dificultades no solo afectan al Hospital Schestakow, sino también a centros de salud y servicios periféricos, donde aseguran que las demoras para acceder a turnos médicos pueden extenderse durante meses.
El reclamo se suma a una serie de tensiones que AMPROS viene manteniendo con el Gobierno provincial en relación con las condiciones laborales del personal sanitario y el funcionamiento del sistema de salud pública en Mendoza.







