Ángel de Brito el conductor de LAM suele dar declaraciones sorprendentes sobre la farándula. Esta vez, invitado al programa de Mariana Fabbiani, DDM (América), se anduvo sin tapujos y explicó qué juicio le cayó de arriba sin mencionar a los protagonistas.
«¿Disfrutas de los conflictos, cómo haces?», quiso saber Fabbiani. A lo que el periodista acotó: «Disfruto porque son entretenidos y al público les encanta».
Mariana quiso saber si le afectaban las peleas que aparecían en LAM: «Por ejemplo, alguien se pelea con vos, se te hace agua a la boca, o decís, uh otra vez», le preguntó Mariana. Fue así que el conductor sincero respondió: «Depende el personaje, si me divierte la pelea, la sigo, y si no ignoro, paso de largo. Y a veces me enojo y sigo».

«A veces arranco una pelea y no sé dónde va a terminar, pero trato de no pasarme de los límites. A veces arrancas una discusión y te vas al pasto. Los únicos juicios que tuve son los que me involucró Nito Artaza y su exmujer Cecilia Oviedo, porque fue el único importante», expresó Ángel.

Luego el conductor de LAM reveló cuál fue el conflicto que más le pegó a nivel laboral: «Un día estábamos en el programa de Viviana Canosa, y ella se levanta y dice, ‘me voy a hacer un mano a mano con Cecilia Milone. Nosotros estábamos en una mesa con los otros panelistas en una mesa, y Cecilia empieza a contar que era amante de Nito, y que recibía amenazas de su exmujer», confesó.
Y aclaró cómo se dio la situación: «Nosotros éramos cinco o cuatro títeres sin hablar, no sabíamos que iba a pasar eso, y después nos mandaron carta documento a todos, a mí, a Viviana, a Adrián Pallares, a Marisa Brel. Todos los que estábamos ahí sin hablar nos comimos ese garrón. En mi caso quedó nulo porque nunca me notificaron bien».
Fuente: Pronto


