Arturo González, presidente de la Cámara de Turismo de Mendoza, se refirió a cómo han sido estos primeros seis meses del año, las expectativas para estas vacaciones de invierno y la posibilidad del relanzamiento del programa Previaje.
«El primer semestre ha sido muy duro, más que en 2020; salvo algunas ventanas en enero en la zona de montaña, otro tanto en Carnaval y algo en Semana Santa, como balance el semestre ha sido malo, los feriados o fines de semanas largos no alcanzan para cubrir gastos de una estructura que está preparada para trabajar los 30 días del mes», expresó a FM Vos (94.5).
«El sector fue acumulando deudas de todo tipo, por eso digo que no alcanza el trabajo para cubrir esas deudas, llevamos casi 15 meses de facturación nula o cero en algunos casos, han quedado muchas empresas en el camino y otros siguen haciendo frente a los costos. De Nación tuvimos el ATP el año pasado, que era un salario mínimo vital y móvil, eso en 2021 desapareció y se transformó en el Repro 2, algo que no es tan fácil acceder porque el sistema requiere una postulación mensual por parte del empleador tanto contable como financiera», agregó.
Por otra parte, González dijo que desde el Gobierno provincial hubo una reducción en la alícuota de Ingresos Brutos. «Se paga la mitad de lo que se pagaba el año pasado, además se incluyó un crédito del Fondo para la Transformación con un año de gracia y una tasa moderada, lo que pasa es que los que tomaron ese crédito también tienen que pagarlo y los operativos del mes en curso, la situación se hace complicada», sentenció.
Sobre la temporada de invierno, el presidente de la Cámara afirmó que «no tenemos grandes expectativas porque no sabemos si habrá vacaciones, y en caso de haber, el nivel de consultas y reservas es nulo porque no hay demanda, el turismo es planificación y organización por lo que frente a la incertidumbre, la gente elige no consumir; un segundo año sin vacaciones sería letal para muchos».
Por último, González reconoció que el programa PreViaje es bueno pero se podría haberle sacado más provecho. «El problema fue que cuando se lanzó el programa no había libre circulación y, por ejemplo, desde San Luis no dejaban pasar a la gente a Mendoza, sumado a la poca conectividad de vuelos que tenía la provincia y que San Rafael también lo sufre», cerró.







