Desde hace algo más de tres semanas, Antonella Mendoza vive en Nashville, Tennessee. Viajó a Estados Unidos en el marco de un programa de intercambio y vivirá allí durante un año. Sobre sus expectativas y lo que está siendo esta experiencia, se refirió en diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael.
Antonella es bailarina y profesora de baile, empezó a pensar en la idea de hacer un intercambio de estas características, durante los primeros meses de la cuarentena, aunque primero quería recibirse. “Desde chica siempre quise viajar y poder conocer Estados Unidos”, señaló y agregó: “Me gustaría ir a Estados Unidos no sólo para conocer, sino también para poder estudiar un poco más lo que me gusta que es la danza, tomar clases con otros profesores”.
Decidió hacerlo de esta manera, como intercambio, debido a las dificultades que implica hacerlo de otra forma especialmente para conseguir visa, además de los altos costos que tiene. “Este programa facilita con la visa, con el costo porque es bastante accesible, así que lo vi como una de las posibilidades más fuertes para poder venirme. El programa es de intercambio, de trabajo y de estudio, o sea que acá estoy trabajando y también tengo que estudiar algo (me lo exige la visa)”, expresó.
Respecto de los gastos, está cuidando niños pero destacó que con sólo dos semanas de trabajo allá, repone el dinero que invirtió para viajar. “Para poder venir tenés que hacer una serie de entrevistas con familias que necesitan niñera, y después de que coincidís con una familia (esa familia te tiene que gustar y tenés que gustarle a esa familia), es como que ellos pagan el pasaje y te quedás en su casa. Te tienen que dar una habitación propia con baño propio, y además un horario por semana que se establece con ellos, porque hay un máximo de horas que podés trabajar y en la semana te pagan”, explicó. Esa misma familia debe pagar los estudios que la joven realice y sus alimentos, por lo que el dinero cobrado es sólo de ella.
La familia con la que vive está conformada por Julia, una madre soltera y dos niños (un niño de tres años y una niña de casi cinco). La mujer nació en Rusia, viajó a California con ocho años y desde hace alrededor de seis vive en Tennessee, pues es un estado más tranquilo que el anterior. “Por suerte ella estuvo viviendo en Argentina, fue unos meses porque quería aprender español, lo cual es genial porque mi inglés todavía no es muy bueno, entonces podemos hablar en inglés y cuando yo no entiendo una palabra, hablamos en español. Ella es súper simpática, muy amigable, muy agradable, por suerte me tocó una buena familia”, aseguró. Respecto de los niños, también son buenos y algo agradable que tiene este mismo programa de intercambio, es que ella puede elegir la edad y la cantidad de niños a cuidar.
Sobre su rutina, relató que a las 6.55 se levanta para prepararles el almuerzo que los pequeños comerán más tarde en la escuela; luego con Julia les hacen el desayuno y seguidamente, la mamá los lleva a la escuela; tiene libre hasta las 12, cuando llega el más chico que vuelve a comer; lo tiene que hacer dormir la siesta, pero las horas que duerme cuentan como horario de trabajo por si se despierta; alrededor de las 16 llega la niña, y le prepara una comida a ella; se queda jugando con ambos hasta que Julia regresa del trabajo, alrededor de las 19. El resto de las horas del día son libres, al igual que los fines de semana.







