Anuncian que se redujo el número de muertes por el SIDA, aunque no ha mejorado la situación en Latinoamérica

Según anunció el martes la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el número de muertes relacionadas con el SIDA el año pasado cayó a 770 mil, es decir, un tercio menos que en 2010. No obstante, advirtió que los esfuerzos mundiales para erradicar la enfermedad estaban estancados debido a la reducción de la financiación.
A raíz de esta información, desde FM Vos (91.5) y Diario San Rafael consultamos con Patricia Ibáñez, una sanrafaelina que fue diagnosticada como portadora del virus hace 8 años, y que es referente en Mendoza de la Red Argentina de Personas con VIH (Redar).
Dijo primeramente que mientras el mundo avanza contra la transmisión del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), Latinoamérica está en alerta al igual que África, porque es todo lo contrario: han aumentado considerablemente los casos, sobre todo en Brasil, Chile, Honduras, Costa Rica, Guatemala, Uruguay, México y Argentina.
En nuestro país el aumento es del 2%, pero si bien el número parece chico, es necesario analizar si es real, teniendo en cuenta que las mediciones se hacen de acuerdo a la cantidad de personas testeadas. “En Argentina, el 30% de las personas que tienen el virus no lo sabe”, lamentó, y agregó que hemos tenido un aumento de todos los casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) simplemente a raíz de la falta de protección en las relaciones sexuales. “Básicamente, lo que falta es la concientización sobre el uso del preservativo”, aseguró.
Cabe decir que gracias a la medicación adecuada, las personas que poseen el VIH pueden desarrollar una vida normal sin correr riesgo alguno, aunque –por supuesto– con los efectos secundarios lógicos de ese tipo de medicamentos. Afortunadamente, en Argentina existe desde la década del 90 una ley que permite que quienes poseen el virus, accedan gratuitamente al tratamiento, que sería impagable para muchos.
Señaló también que aún se debe luchar contra profundas situaciones de discriminación, lo cual tiene que ver con falta de conciencia por parte de la población en general. Hay muchos que siguen pensando –erróneamente– que se trata de una enfermedad exclusiva de la homosexualidad.
Quien desee saber si posee o no el virus, puede hacerse el test en el hospital Schestakow, el cual es gratuito, confidencial y voluntario.