Apple reconoció que el fuerte incremento en los precios de los chips de memoria ya empezó a afectar su rentabilidad y anticipó que el impacto será más marcado durante el trimestre comprendido entre enero y marzo. La advertencia fue realizada por el director ejecutivo de la empresa, Tim Cook, durante la última presentación de resultados.
Presión sobre costos y producción
Durante la conferencia con analistas, Cook explicó que los valores de mercado de la memoria continúan en alza y que, si bien el efecto fue limitado en el último trimestre del año, la presión sobre los costos será mayor en los primeros meses de 2026. En ese sentido, indicó que la compañía necesitará más memoria para responder a la elevada demanda de sus nuevos modelos de iPhone 18, cuyas ventas superaron las previsiones.
Consultado sobre la posibilidad de trasladar ese incremento de costos al precio final de los dispositivos, el ejecutivo evitó dar definiciones. Sin embargo, admitió que el faltante de memoria representa un desafío para los planes de producción del año en curso.
El contexto también afecta al resto de la industria. Fabricantes de computadoras y teléfonos inteligentes comenzaron a revisar sus esquemas de producción ante la escasez de chips DRAM, impulsada por el fuerte crecimiento de las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial. Desde el sector señalan que el problema podría extenderse en el tiempo.
En paralelo, firmas de análisis de mercado ajustaron a la baja sus proyecciones para 2026. Las ventas globales de teléfonos inteligentes fueron revisadas desde una expectativa de crecimiento a una caída de al menos dos por ciento, mientras que el mercado de PC, que había crecido el año pasado, enfrentaría una contracción cercana al cinco por ciento.







