La entidad dio un paso importante hacia la construcción de su sede propia. La Municipalidad aportó una arquitecta para elaborar el proyecto y la asociación espera resolver en noviembre un conflicto judicial por otro terreno que podría vender para obtener recursos. APRID continúa generando oportunidades para que sus estudiantes puedan trasladar al ámbito laboral los conocimientos adquiridos en sus talleres. En esta oportunidad, Carla, integrante del taller de hotelería, comenzó sus prácticas en La Delicia del Boulevard, donde desarrolla tareas acompañada por trabajadores del establecimiento.
Belén Losino, directora de APRID, destacó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) la importancia de esta experiencia. “Este es el momento de Carla. Está en el taller de hotelería y tuvimos la posibilidad de que un comercio más de nuestra ciudad nos abra las puertas para que nuestros estudiantes puedan demostrar todo lo adquirido dentro del taller”, señaló.
La joven se desempeña como runner, acompañando a los mozos durante el servicio. Además, el establecimiento dispuso que uno de sus trabajadores con mayor experiencia pueda orientarla mientras realiza las diferentes tareas.
“Esto es algo que hay que destacar porque no solo nos abren las puertas, sino que personal que está ahí trabajando tiene esta sensibilidad y esta cordialidad con nuestros estudiantes”, expresó Losino. Según explicó, el acompañamiento busca que Carla adquiera progresivamente mayor autonomía: “Van intentando que de a poco ella pueda demostrar lo que sabe sola, pero nunca dejándola sola”.
La directora resaltó también la respuesta que encontraron en los propietarios y empleados del comercio. “El hecho de que abran las puertas con esta solidaridad, no tan solo del dueño del local sino de sus propios empleados, la verdad que es algo que nos sorprende día a día. Carla está muy contenta demostrando sus aprendizajes y, además, en un lugar tan concurrido”.
Para APRID, cada experiencia de este tipo trasciende el caso individual porque ayuda a generar antecedentes y facilita la tarea de encontrar nuevos espacios para otros estudiantes. Losino explicó que la visibilización de estas prácticas permite que el terapista ocupacional de la institución pueda acercarse a otros establecimientos con experiencias concretas para mostrar.
“Son las noticias que también nos permiten que se pueda dar, que la posibilidad la pueden abrir, que lo pueden lograr nuestros estudiantes y que nos abren otras puertas”, sostuvo.

El edificio propio comienza a tomar forma
En paralelo con las experiencias de inclusión, APRID logró avanzar en uno de sus proyectos más importantes: contar finalmente con un edificio propio. La institución ya dispone de un terreno donado por la Municipalidad de San Rafael en el barrio Ruca Hue y ahora comenzó el proceso para desarrollar los planos.
Losino explicó que esta etapa había quedado momentáneamente frenada debido al costo que implicaba contratar a un profesional. Frente a esa dificultad, el Municipio puso a disposición una arquitecta para trabajar junto a la institución. “La Municipalidad de San Rafael nos brinda nuevamente otra oportunidad, además de habernos donado el terreno, con una arquitecta de sus empleados para que pueda comenzar a hacer los planos”, explicó.
La ayuda representa un alivio significativo para la asociación. “A nivel económico nos costaría mucho encarar el pago de estos planos, entonces estamos muy contentos porque esta arquitecta de la Municipalidad se puso el proyecto al hombro”, destacó. La profesional ya comenzó a consultar cuáles son las necesidades específicas de APRID y visitará el terreno para avanzar con el diseño. La intención es que el futuro edificio pueda responder a las características de las actividades que desarrolla la institución y, fundamentalmente, a las necesidades de quienes asisten diariamente. “Empezaremos a soñar algo un poquito más cerca dentro de lo que tenemos que construir”, expresó Losino.
El terreno está ubicado sobre calle Cari Hue, en el barrio Ruca Hue, próximo a la Escuela Pascual Iaccarini. La directora destacó como uno de sus principales atributos la accesibilidad mediante transporte público y las dimensiones disponibles. “Está muy bien ubicado, la verdad que con acceso de medios de transporte. Estamos muy contentos, bastante grande como para poder ir construyendo los espacios que realmente merecen nuestros estudiantes”, afirmó.
Mientras comienza a tomar forma el proyecto arquitectónico, APRID aguarda también una definición judicial relacionada con otro terreno de su propiedad. Se trata de un inmueble que una familia donó a la asociación hace más de 30 años y que nunca fue utilizado para construir debido, entre otros motivos, a su ubicación alejada de los medios de transporte. Cuando el Municipio entregó el nuevo lote, la institución evaluó vender aquella propiedad para obtener recursos destinados a comenzar la construcción. Sin embargo, al acercarse al lugar encontraron que un vecino había cerrado el terreno.
“Nos dimos cuenta que un vecino había decidido que, como estaba al lado de su casa y él lo había estado cuidando, según él, todos esos años, lo había cerrado con un portón y había puesto tela y consideraba que podía ser de su propiedad”, relató Losino.
Ante esa situación, APRID inició las correspondientes acciones legales. La directora destacó el acompañamiento del abogado Santiago Rentería, quien representa a la asociación sin cobrar honorarios. El proceso tendrá una instancia importante el próximo 11 de noviembre y desde la institución esperan una resolución favorable que les permita disponer nuevamente del inmueble. “Tenemos todo para demostrar que estamos pagando los impuestos, que el bien es de la institución. Lo que pasa es que son tiempos legales que hay que esperar”, explicó.


