Mientras Vaca Muerta demanda millones de toneladas de arena para sostener la producción de petróleo y gas, el sur mendocino vuelve a quedar relegado por la falta de conectividad ferroviaria. La recuperación de los ramales que alguna vez llegaron a San Rafael y Malargüe permitiría acortar cientos de kilómetros de transporte y abrir nuevas oportunidades logísticas para la región.

Días atrás, el presidente de YPF, Horacio Marín, dio a conocer el esquema de transporte de arena destinada a Vaca Muerta. El recorrido contempla el traslado ferroviario desde la zona de San Nicolás, en Buenos Aires, hasta Palmira, Mendoza, para luego continuar en camiones hacia el sur provincial y finalmente ingresar a Neuquén.
La situación vuelve a poner en evidencia una deuda histórica con el sur mendocino: la ausencia de un sistema ferroviario de cargas que permita conectar directamente la región con los principales corredores productivos del país.
UN RECORRIDO DE 2.000 KILÓMETROS QUE PODRÍA SER MUCHO MÁS CORTO
Actualmente, la arena inicia su recorrido ferroviario en San Nicolás y circula por la línea Mitre hasta Rufino, en Santa Fe. Allí se incorpora al ferrocarril San Martín, atravesando localidades de Córdoba y San Luis hasta llegar a Palmira, en el este mendocino.
Desde ese punto, el transporte continúa por carretera, pasando por San Rafael y siguiendo hacia Chos Malal, Rincón de los Sauces y Añelo, uno de los principales centros de operaciones de Vaca Muerta.
El circuito completo ronda los 2.030 kilómetros, según las distancias consideradas para este recorrido.

Sin embargo, la recuperación de los antiguos ramales ferroviarios del sur mendocino permitiría plantear una alternativa considerablemente más directa.
Desde Rufino, el tren podría dirigirse hacia Monte Comán, continuar hasta San Rafael e incluso llegar a Malargüe y -desde allí- en camión a Neuquén, reduciendo significativamente el tramo que debe realizarse por carretera.
Bajo ese esquema, el recorrido total podría ubicarse en torno a los 1.400 kilómetros, es decir, un ahorro estimado de unos 600 kilómetros respecto del circuito actual.
MONTE COMÁN Y SAN RAFAEL, DOS PUNTOS ESTRATÉGICOS QUE PERDIERON EL TREN
Durante décadas, Monte Comán fue uno de los principales nodos ferroviarios del sur mendocino, con conexiones que permitían vincular distintas localidades de la región con la red nacional.
La pérdida de esos servicios y la falta de recuperación de la infraestructura dejaron a San Rafael y Malargüe sin una herramienta logística fundamental para el desarrollo productivo.

Hoy, cuando Vaca Muerta necesita transportar volúmenes cada vez mayores de insumos, esa ausencia adquiere una nueva dimensión.
La posibilidad de recuperar el ferrocarril no solo permitiría mejorar la conectividad regional, sino también reducir la dependencia del transporte carretero para recorridos extensos, disminuir costos logísticos y generar oportunidades económicas vinculadas al movimiento de cargas.
VACA MUERTA NECESITA MILLONES DE TONELADAS DE ARENA
La arena es un insumo indispensable para la explotación de hidrocarburos no convencionales. Se utiliza durante el proceso de fractura hidráulica, conocido como fracking, en el que se inyectan agua, arena y otros componentes a alta presión para facilitar la extracción de petróleo y gas.
La magnitud de la demanda explica la importancia de contar con sistemas de transporte eficientes.

Según los datos difundidos, el esquema ferroviario tiene una capacidad prevista de hasta un millón de toneladas anuales, mientras que YPF utilizó aproximadamente 2,6 millones de toneladas de arena durante 2025 y proyecta alcanzar los 3 millones en 2026.
Esto significa que, aun utilizando toda la capacidad ferroviaria mencionada, una parte importante de la demanda deberá seguir siendo cubierta mediante otros medios de transporte.
LOS PLANES DE YPF NO CONTEMPLAN RECUPERAR EL TREN AL SUR MENDOCINO
Pese al potencial que tendría la recuperación ferroviaria, las alternativas logísticas mencionadas por la conducción de YPF apuntan hacia otros corredores.
Marín señaló como posibilidades el transporte mediante barcazas hacia Bahía Blanca o San Antonio Oeste, con posterior traslado en camiones.

En ese escenario, la recuperación de los ramales ferroviarios hacia San Rafael y Malargüe no aparece entre las opciones anunciadas.
UNA OPORTUNIDAD PARA EL SUR MENDOCINO QUE SIGUE SIN APROVECHARSE
La expansión de Vaca Muerta representa una de las mayores oportunidades de desarrollo energético y logístico del país. Sin embargo, para el sur de Mendoza también deja al descubierto las consecuencias de décadas sin inversiones suficientes en conectividad ferroviaria.
San Rafael se encuentra sobre una ruta de circulación de insumos hacia Neuquén, pero no dispone de la infraestructura necesaria para aprovechar plenamente ese movimiento de cargas.

La paradoja es evidente: la arena llega a Mendoza en tren, pero debe continuar cientos de kilómetros en camión mientras los antiguos corredores ferroviarios del sur provincial permanecen fuera de servicio.
El debate excede el transporte de arena. La recuperación del ferrocarril podría convertirse en una herramienta estratégica para mejorar la competitividad de las economías regionales, fortalecer la integración con Neuquén y ampliar las posibilidades de desarrollo de San Rafael, General Alvear y Malargüe.
Mientras Vaca Muerta sigue creciendo y multiplicando su demanda de transporte, el sur mendocino continúa esperando una decisión de infraestructura que le permita dejar de ser solamente un lugar de paso y convertirse en protagonista de ese desarrollo.


