Argentina ha entregado miles de millones de dólares en subsidios energéticos
Un estudio presentado recientemente señala que el Estado argentino ha destinado entre los años 2006 y 2015 casi 100 mil millones de dólares en subsidios energéticos, y solo entre 2015 y 2016 fueron más de 10 mil millones de dólares. Sobre este tema dialogó con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael el abogado Mariano Gendra Gigena, especialista en Derecho al Consumidor.
Explicó que “la situación en materia de déficit fiscal, más la situación económica que vive hoy la Argentina, es uno de los grandes problemas –entre otros tantos– que tiene el Gobierno nacional, la imposibilidad de achicar el déficit, salvo a través de la emisión monetaria”. “Cuando hablamos de déficit energético, estamos hablando de la cantidad de dinero que el Estado destina para subsidiar todo el sistema de energía, en particular las tarifas de los consumidores tanto domiciliarios como industriales y comerciales”, señaló, y aclaró que ese dinero “sale de los impuestos que pagamos todos los argentinos o de la emisión monetaria, que es el ‘impuesto a la inflación’, el gran impuesto de los argentinos, porque cuanta mayor emisión monetaria, mayor déficit fiscal, obviamente mayor inflación y eso lo pagamos todos y, en especial, los sectores más pobres”.
Añadió que el Estado aporta a las empresas, a las petroleras, a las distribuidoras, a los fines de que el importe real de las tarifas (en este caso, de gas) no llegue e impacte directamente en los bolsillos de los consumidores, por eso “muchas veces se dice que se busca subsidiar o no aumentar el precio de la tarifa para que no haya un impacto en el consumidor, pero en el fondo siempre lo hay”. “Alguien lo paga, si no lo pago yo en forma directa cuando voy a pagar mi tarifa del gas, lo termino pagando cuando compro cualquier alimento, un bien o cualquier servicio”, resaltó.
Durante la semana hubo audiencias encabezadas por la Secretaría de Energía en las que se puso en debate qué proporción del costo de producción de gas (valor del metro cúbico) es la que se da subsidiada por el Estado nacional; también se trató el aumento de los precios regulados del factor de distribución y transporte, que son los componentes fundamentales de la tarifa, más los impuestos nacionales y provinciales. “En ambas audiencias se vieron claramente las diferentes posturas que hay conforme a los dos sectores más importantes dentro del Gobierno nacional, del sector del kirchnerismo como del resto, porque la Secretaría de Energía buscaba bajar los subsidios que aporta el Estado para de esa forma bajar el déficit conforme a las políticas económicas que está tratando de implementar el ministro Guzmán y, del otro lado, lo que se veía era una arenga para mayores subsidios, aumentar el déficit y obviamente con la idea de que eso impacte menos en el bolsillo de los consumidores”, dijo, y agregó que si bien no se puede saber qué postura “ganará”, está claro que el perdedor será el consumidor.