Asalto a la joyería: se llevaron 5 mil dólares, 10 mil pesos y 1 kilo en alhajas de oro

Parte de lo secuestrado a uno de los delincuentes

El propietario del local ubicado en Coronel Suárez al 300 detalló el botín sustraído por los ladrones que el sábado, a plena luz del día, protagonizaron un asalto tipo comando, como informamos ayer. Uno de ellos fue detenido y avanzan las investigaciones para dar con los otros delincuentes. 

Ángel López Brancato (62) es un reconocido empresario joyero de nuestro departamento y el sábado, junto a su hija Macarena, sufrió un violento asalto tipo comando en su local de Coronel Suárez al 200, ejecutado por tres delincuentes que lo golpearon con un fierro y –en un brevísimo espacio de tiempo– lo despojaron de una importante cantidad de dinero y joyas que guardaba en una caja fuerte.
Según pudo corroborar este diario, a través de fuentes policiales, en su declaración López dio cuenta de que los ladrones sustrajeron 5.000 dólares (unos 300.000 pesos argentinos), 10.000 pesos argentinos, además de relojes, cadenitas y anillos de oro, los que totalizaron un kilo de ese metal precioso, equivalente a una significativa suma de dinero.
Se cree que los malvivientes hicieron “inteligencia previa” y luego, de forma violenta, ejecutaron el atraco. Los investigadores no salen de su asombro, más allá del modus operandi, por el momento en que concretaron el asalto. “Actuaron con mucha impunidad, un sábado al mediodía en el centro hay mucho movimiento, más que en cualquier otro momento”, describió uno de ellos.
Como ayer indicó este diario, en estas mismas páginas, la fuga les jugó una mala pasada a los delincuentes, a tal punto que podría significar el esclarecimiento del hecho. Ya está detenido uno de los presuntos autores, quien no alcanzó a llegar a un automóvil que los esperaba sobre calle Gutiérrez. Este malviviente fue perseguido por un policía de civil, quien en la esquina de Yrigoyen y Buenos Aires recibió apoyo de otro policía que regresaba de prestar servicio.
Salió de la cárcel en octubre
Francisco David Zamora Valdez es la persona que fue detenida el sábado, luego del asalto a la joyería de calle Coronel Suárez. Es oriundo de Las Heras y recuperó su libertad el 11 de octubre pasado, luego de purgar una condena de 8 años de prisión por un asalto similar al que ejecutó en nuestra ciudad.
Desde la Justicia creen que existe “una pata local” que atrajo a los delincuentes del norte provincial a actuar en el robo del sábado. En ese contexto, desde el sábado son intensas las medidas que se ejecutan para dar con el paradero del resto de la banda, compuesta por el chofer del vehículo que los esperó estacionado sobre calle Gutiérrez y otros dos delincuentes –además de Valdez– que entraron a la joyería y luego consiguieron escapar.

El compromiso de un policía que estaba de franco puede ser clave para la causa
Se llama Normando Orcajada, es sargento primero de la Policía y si bien integra la Unidad Motorista de Acción Rápida (UMAR), el sábado en la mañana gozaba de su franco de servicio, lo que aprovechó para realizar actividades en el centro de San Rafael.
El destino quiso que Normando fuera testigo de una extraña situación sobre la vereda sur de calle Coronel Suárez al 200. Un hombre corriendo y varios comerciantes y transeúntes gritando para que alguien lo retuviera. “Es un ladrón, robó en la joyería”, escuchó el sargento policial.
El delincuente no alcanzó a llegar al auto que lo esperaba a pocos metros del comercio asaltado, sobre calle Gutiérrez, y eligió correr con destino a la avenida Hipólito Yrigoyen. Orcajada no dudó en salir detrás para evitar la fuga del asaltante.
La persecución, que llamó la atención de propios y extraños, finalizó en la esquina de Yrigoyen y Buenos Aires, en medio de la tensión que se generó por la presencia del delincuente. Casi en simultáneo al arresto, al lugar llegó el subayudante Brian Manrique, quien, si bien estaba uniformado, regresaba de prestar servicio en Cuerpos Especiales de General Alvear. Entre ambos lograron retener a Francisco Zamora Valdez hasta que llegaron más efectivos y concretaron el traslado a la Comisaría 32ª.
La acción del policía Normando Orcajada le valió una felicitación del fiscal Javier Giaroli, quien llegó a la seccional céntrica para interiorizarse de la causa que está a su cargo. “Vale la pena remarcar el compromiso del policía, es muy importante lo que hizo”, expresó Giaroli en diálogo con este diario.