Aseguran que en los últimos 10 meses los jubilados perdieron el 48% del poder adquisitivo

Esta semana se definirá cómo será el aumento de las jubilaciones que se otorgará en septiembre; volverá a darse por decreto, tal como ocurrió en marzo y en junio, dado que la Ley de movilidad se encuentra suspendida hasta fin de año. Sobre este tema, desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael dialogamos con Edgardo Civit Evans, presidente de la Federación de Jubilados Mendocinos, quien se mostró muy crítico sobre las consecuencias del proceso inflacionario existente.
“A los números no hay cómo escaparles; una cosa es el discurso político hecho para la ‘gilada’ y otra cosa es lo que realmente sucede. Cuando se aumenta el 6,12% –como fue el último aumento aplicado en el mes de junio–, aplicando la ley que suspende la movilidad, yo pregunto ¿para qué necesitaron una ley que suspendieran la movilidad si no era para meterles la mano en el bolsillo a los jubilados? Es absolutamente inadmisible pensar en otra cosa. El jubilado ha perdido en los últimos 10 u 11 meses aproximadamente el 48% del poder adquisitivo de sus ingresos”, señaló, y agregó que desconoce el origen de las cifras oficiales, pues “mientras el costo de vida se ha incrementado entre el 45% y el 55%, el jubilado ha tenido un aumento del 22%, lo que está afirmando –como yo– que la pérdida del poder del poder adquisitivo ha sido del 48%”. “Esta es la cruda realidad, lo demás es mentira, hay que terminar con ella; y el Congreso debe dejar de ser cómplice de los gobiernos de turno, de este y del anterior, porque esto es un proceso que se inició en 2008 cuando la señora Cristina Fernández de Kirchner vetó el 82% móvil que había sido aprobado por el Congreso de la Nación; posteriormente, durante el Gobierno de Macri se produjeron dos reformas más tendientes a pagar menos a los jubilados, yo no conozco ninguna norma que haya sido sancionada por el Congreso que tienda a pagarles más a los jubilados. Con lo único que nos encontramos, es con los fallos de la Justicia que obligan al Estado a pagar proporcionalmente lo que el jubilado ganaba cuando estaba en actividad”, expresó, y añadió que un trabajador está ganando 60 mil pesos, mientras que un jubilado de la misma actividad apenas alcanza los 22 mil, algo que es aún más injusto si hablamos de profesionales (médicos, ingenieros, contadores y otros).
Lamentó que tanto ANSES como PAMI terminen siendo “la caja de los gobiernos”. “Nos encontramos con que el poder político sigue avanzando sobre lo que corresponde, porque hay un problema filosófico que es esencial: la jubilación no es una dádiva que da el Estado, sino que es la devolución a los años aportados”, destacó.