Así fue la “pelea” de dos therians en una plaza de Montevideo

Un episodio llamativo ocurrido en Uruguay se viralizó en las últimas horas a través de redes sociales. Dos jóvenes, que se autoperciben como “therian”, protagonizaron una pelea a ladridos en plena plaza, ante la mirada de decenas de personas que registraron la escena con sus celulares.
El hecho tuvo lugar el domingo 8 de febrero en la Plaza Independencia de Montevideo, durante la primera juntada therian masiva realizada en el país. El encuentro incluyó situaciones curiosas, entrevistas improvisadas y algunos incidentes, entre ellos la trifulca que rápidamente comenzó a circular en plataformas digitales.
Uno de los videos que más repercusión tuvo muestra a una persona adulta, de 38 años, que se autopercibe mono. Ese registro volvió a instalar el debate en la red social X sobre la salud mental y los límites de este tipo de manifestaciones, especialmente entre jóvenes.ç
Qué son los therian y cómo se definen
Los therian, o teriantropos, son personas que manifiestan una identificación profunda, de tipo espiritual o psicológica, con un animal no humano, al que denominan su teriotipo. A diferencia de otras expresiones, sostienen que no se trata de una actuación ni de un juego, sino de una parte intrínseca de su identidad.
Quienes adhieren a esta concepción aseguran ser plenamente conscientes de su condición humana, aunque describen esa identidad animal como un componente interno permanente, que puede expresarse a través de conductas, movimientos o vestimenta.
Por qué el fenómeno ganó visibilidad
Si bien el término circula desde la década de 1990 en foros de internet, su crecimiento reciente se vincula al impacto de las redes sociales. Plataformas como TikTok e Instagram impulsaron la viralización de videos donde jóvenes practican quadrobics, una forma de desplazamiento en cuatro patas que combina ejercicio físico y expresión corporal.
A esto se sumaron encuentros presenciales en espacios públicos de ciudades como Buenos Aires, Ciudad de México y Montevideo, donde los participantes utilizan máscaras y accesorios artesanales. Esa exposición creciente atrajo la atención de los medios y abrió un debate entre especialistas, familias y usuarios sobre si se trata de una exploración identitaria o de una práctica que puede generar conflictos con la percepción de la realidad.
Fuente: Diario El Norte