Un episodio ocurrido este domingo en Uspallata volvió a poner en foco los riesgos de la fauna silvestre en zonas de montaña. Un hombre fue mordido por una yarará ñata mientras realizaba tareas en su vivienda, lo que activó un operativo sanitario que culminó con su traslado al Hospital Lencinas. El paciente se encuentra en buen estado de salud, ya que le aplicaron el suero antiofídico.
Según explicaron especialistas, la rápida intervención fue clave, aunque aprovecharon el caso para llevar tranquilidad: la mayoría de estos accidentes tiene tratamiento efectivo si se actúa a tiempo.
La palabra de los especialistas
El jefe de Toxicología de Mendoza, Sergio Saracco, remarcó que existe una percepción exagerada del peligro inmediato.
“Es importante transmitir tranquilidad a la población, ya que tras una mordedura el paciente dispone de tiempo para llegar a un hospital y ser atendido”, explicó en diálogo con El Sol.
Además, señaló que muchos incidentes se producen por conductas evitables: “Las mordeduras suelen ocurrir al pisarlas accidentalmente o al intentar capturarlas. Muchas veces las personas creen que el animal está muerto y, al acercarse, reacciona”.
Este punto resultó clave, ya que en el caso de Uspallata la víctima logró capturar al animal, una práctica que los expertos desaconsejan por el alto riesgo.
Cómo evoluciona el paciente
Desde el Hospital Lencinas, su director Marcelo Barcenilla detalló que el hombre evolucionó favorablemente tras recibir el tratamiento.
“El paciente ingresó en buen estado general, se le aplicaron los sueros antiofídicos y actualmente presenta una evolución muy favorable, con una lesión localizada en el dedo pero sin complicaciones”, indicó.
El cuadro clínico, según precisaron, se mantiene estable y bajo control médico.
Cómo es la yarará y por qué es peligrosa
La especie involucrada sería la yarará ñata (Bothrops ammodytoides), una serpiente de entre 50 y 70 centímetros que se caracteriza por su hocico levemente levantado.

Su coloración, en tonos grises, marrones o pardos con manchas romboidales, le permite camuflarse fácilmente en entornos naturales, lo que aumenta el riesgo de encuentros accidentales.
Suero antiveneno: cómo funciona y dónde se consigue
Otro punto clave que destacaron los especialistas es la disponibilidad del tratamiento. En Argentina, el suero antiofídico se produce en el Instituto Malbrán mediante un proceso biológico complejo que permite neutralizar el veneno.
En Mendoza, este suero está disponible en hospitales de referencia como el Hospital Notti, Hospital Scaravelli, Hospital Schestakow, Hospital Perrupato, además del propio Lencinas y centros de General Alvear y Malargüe.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/ataque-de-yarara-la-importancia-del-suero-antiofidico-y-la-advertencia-de-los-especialistas/







