Ataron a dos mujeres y se llevaron una millonaria suma de dinero en San Martín

Tres delincuentes robaron la casa de un importante empresario de la carne del departamento de San Martín. Los delincuentes irrumpieron en el domicilio del empresario donde se encontraba su esposa en el interior a quien maniataron para llevarse 200 mil pesos en efectivo y joyas valuadas en un millón de pesos.

El robo fue este miércoles por la noche y el comisario Facundo Quiroga aseguró que los ladrones tenían datos certeros de los propietarios de la casa y de la existencia de una importante suma de dinero en el lugar.La esposa del empresario manifestó que los ladrones conocían la identidad de la empleada de la casa, del empresario y conocían a los integrantes de la familia.

Los asaltantes ingresaron con sus caras cubiertas y con guantes en sus manos. Además no se vieron armas visibles durante el robo, declaró la esposa del empresario.

Al momento del robo la esposa del propietario se encontraba sola en la vivienda. Estos sujetos la maniataron y a fuerza de amenazas se llevaron dinero en efectivo y varias joyas de muy alto valor, según contó la víctima en sede fiscal.

La mujer estaba en el comedor de la casa cuando sintió que quisieron abrir una puerta vidriada que da hacia el garaje, y alcanzó a ver una sombra que se dirigía hacía el patio, pensando que era su hija. Luego divisó por la ventana que dos sujetos estaban tratando de ingresar, asegura en su relato que les preguntó que estaban haciendo, inmediatamente fue abordada por un tercer delincuente que había ingresado por esa puerta trasera, quien le tapó la boca, la ató de pies y manos, y luego de reducirla la dejó en la cama de un perro que está ubicada en el comedor. Los delincuentes también maniataron a la empleada que estaba en la vivienda.

Cuando escaparon los sujetos, las mujeres lograron desatarse y comprobaron que se habían llevado 200 mil pesos en efectivo y joyas valuadas en aproximadamente 1 millón de pesos.

Facundo Quiroga, comisario, informó: «Por lo que contó la víctima, las puertas se encontraban abiertas, cuando ella advierte la presencia de los delincuentes estos ya se encontraban adentro».

«Irrumpieron, preguntaban por el dueño de casa como así también por la empleada, por su nombres respectivos. Eso fue algo que le llamó la atención a la víctima. Sabían datos muy concretos, de la existencia del dinero, de quienes eran los integrantes de la familia y de esta forma es como logran dar con esa suma de dinero que estaba producto de la misma distribución de carne que lleva adelante este empresario.

«Aparentemente las caras las han tenido cubiertas, habrían actuado con guantes y sin armas visibles. La víctima no pudo apreciar la presencia de armas».

Fuente: Jornada