En medio de un escenario marcado por la escasez de oferta y las continuas presiones inflacionarias, Ariel Morales Antón, representante de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores, pronostica un inminente aumento en el precio de la carne para el próximo mes. “Significativamente creo que vamos a tener un pequeño aumento en este próximo mes debido a que hay una falta de oferta y en los mercados, en realidad, los ingresos, más allá de que sean altos, evidentemente se está empujando mucho en la compra. Hay falta de oferta”, declaró en primer lugar Ariel Morales Antón, representante de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores. En sus palabras a Diario San Rafael y Fm Vos 94.5, Morales Antón explicó que el panorama se ha visto afectado por una disminución en los encierros de ganado en los últimos meses, generando un ciclo dinámico de escasez que se extiende hasta febrero y marzo. A esto se suma la persistente inflación, que el gobierno actual promete reducir en los meses venideros mediante políticas de emisión monetaria más moderadas. “Si todavía la inflación sigue latente, si tenemos menos ofertas en los ingresos, si los insumos para la producción siguen aumentando, obviamente que la carne va a aumentar por falta de oferta, pero no porque la gente tenga poder de compra y levante el precio”, evidenció. El representante destacó que, en última instancia, es el consumidor final quien determina el precio de la carne, y señala que la pérdida de poder adquisitivo de la población ha llevado a un ajuste en los hábitos de consumo. Morales Antón también abordó el impacto de las políticas de exportación del gobierno, señalando que si bien favorecen a la industria frigorífica, también contribuyen a elevar los precios internos debido a la diferencia en el poder de compra entre el mercado nacional y los mercados internacionales. “La exportación va a tener un poder de compra mucho mayor, con un dólar a 840 pesos, o un poco más, para afuera, donde afuera se sostiene el valor de tonelada de Unión Europea siempre el mismo, de acuerdo a la necesidad que tengan afuera”, sostuvo. Según Morales Antón, esta disparidad de precios entre el mercado interno y externo puede desencadenar un efecto dominó que impacta en toda la cadena de comercialización de la carne, exacerbando la tendencia alcista de los precios. “Cuando un novillo pesado vale, la exportación paga valores con números que a ellos les da, pero a nosotros no” y esto “arrastra a las demás categorías y levanta el precio en el mercado interno”. En última instancia, hizo hincapié en la necesidad de abordar la inflación como el principal desafío económico del país, destacando que sin una estabilización de los precios, será imposible contener el aumento en el costo de vida, incluido el precio de la carne. “Yo te puedo dar un resumen por qué puede aumentar, qué es lo que va a pasar el año que viene, o este año, pero si acá no se corrige la inflación en la Argentina, la que repercute en el costo de vida, es imposible que el producto no aumente”, concluyó el dirigente.







