Australia: Una guardiacárcel podría ir a prisión por tener sexo con un asesino

Demmi Zeschke, una guardia de la cárcel de Long Bay, Australia, fue acusada de tener sexo con un preso condenado por asesinato. Esto se suma a otras denuncias hacia otras mujeres que trabajan en la prisión y, ahora, se debate sobre las «camas calientes» en las cárceles nacionales.

Jarad Smith fue condenado por asesinato luego de atropellar a una pareja mientras estaba ebrio y tras haber consumido cocaína. Según informó el Daily Telegraph, Zeschke, quien trabaja de día, habría cambiado sus horarios para poder tener encuentros nocturnos con el recluso.

Si bien Smith ya cuenta con salidas transitorias a cuatro años de su crimen, todavía debe pernoctar en la prisión. Por este motivo, los encuentros se produjeron en el gimnasio del establecimiento hasta que fueron descubiertos por otros empleados de la cárcel y el romance finalizó. A raíz de esto, Zeschke presentó su renuncia, pero no logró escapar del escándalo.

Los familiares de las víctimas de Smith repudiaron la situación, al considerar que es una evidencia de las leves condiciones en las que el asesino está cumpliendo su sentencia. «Probablemente la pasa mejor que nosotros», comentó a la cadena 9 News Louise Miller, hermana de la fallecida Katherine Pracy.

Peter Severin, director de la prisión, aseguró que buscará que la exguardia sea procesada y pase un tiempo en prisión. Esto también se analizará porque se llegó a considerar la posibilidad de que forzara a otros reclusos con antecedentes a ingerir drogas que reduzcan la libido.

El caso se conoció sólo unos días después de se denuncie que Amy Connors, otra guardia carcelaria, estaba embarazada del homicida Sione Penisini. Ambos fueron sorprendidos teniendo sexo en una prisión de máxima seguridad en Nueva Gales del Sur. Connors, casada y madre de dos hijos, negó las alegaciones sobre el presunto embarazo, pero fue suspendida de sus labores.