Dos trabajos realizados por alumnos de sexto grado llegaron a la instancia final y serán fusionados en un único símbolo que represente la identidad, la historia y la producción del distrito.
El distrito de Cañada Seca se encuentra en la etapa final de un proceso inédito y profundamente participativo: la creación de su escudo oficial a partir de un concurso escolar que involucró a ocho escuelas primarias de la zona. La iniciativa, impulsada a lo largo de este año, logró no solo una amplia participación de la comunidad educativa, sino también un fuerte anclaje en la identidad local, recuperando símbolos productivos, geográficos e históricos del distrito.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, el concejal Néstor Ojeda explicó que “llegó la participación a ocho escuelas primarias del distrito”, lo que permitió una primera instancia de evaluación interna en cada establecimiento. Posteriormente, los trabajos avanzaron hacia una definición final a cargo de una mesa interdisciplinaria que reunió a representantes de distintos sectores. “Luego fue a la instancia final en una mesa interdisciplinar donde participaron concejales de los distintos bloques, gente del área de educación, del área de cultura, del área de artes visuales y del área de supervisión escolar; fue una mesa bien multidisciplinar”, detalló.
De ese proceso surgieron dos escudos finalistas, pertenecientes a alumnos de sexto grado de la Escuela Domingo Hermida y de la Escuela Pedro Goyena. Según explicó Ojeda, la selección se basó en la capacidad de los trabajos para representar de manera integral al distrito. “Lo que se buscó fue que el escudo tuviera la mayor característica o representatividad de Cañada Seca”, afirmó, al tiempo que enumeró los elementos centrales que debían estar presentes. “Esto tenía que ver con las zonas productivas, con los parajes que lo componen y con los dos ríos, tanto el Atuel como el Diamante, porque Cañada Seca se divide entre esos dos ríos”.

Ambos trabajos reflejan esa mirada integral. En ellos aparecen símbolos vinculados a la actividad agrícola y ganadera, los surcos de la tierra, el sol, los cursos de agua y referencias a los parajes que conforman el distrito. Ojeda destacó que “han reflejado varias características importantes, como la actividad agrícola, los surcos y la ganadería”, y remarcó que incluso se incluyeron detalles que remiten a actividades productivas históricas de la zona.
Más allá de lo visual, uno de los aspectos que más emocionó a quienes integraron la mesa evaluadora fue el contenido conceptual que acompañó a los diseños. “Hay un alumno que escribió un texto en la descripción de su escudo que emociona, realmente va a ser un gran escritor, por la forma en que narró cómo pensaba su escudo”, señaló el concejal, subrayando el valor educativo y expresivo del trabajo realizado por los chicos.
En esta etapa final, los dos escudos no competirán entre sí, sino que serán integrados en una única imagen. “Se va a fusionar en uno, respetando lo más que se pueda los dos trabajos”, explicó Ojeda. De este modo, ambos cursos serán reconocidos como ganadores del concurso, y el distrito contará con un símbolo que condense los aportes de las dos propuestas. “Vamos a tener dos ganadores, que van a ser alumnos de la Escuela Pedro Goyena y de la Escuela Domingo Hermida”, confirmó.
El concurso trascendió el ámbito escolar y se convirtió en una experiencia comunitaria. Ojeda resaltó especialmente el rol de las docentes y las familias: “Las docentes hicieron un trabajo interdisciplinar que atravesó a toda la comunidad, incluso con familias trabajando durante el receso invernal, consultando, buscando información y recuperando datos”. En ese sentido, consideró que el proceso permitió rescatar historias que no siempre están registradas. “Se recupera un montón de información que no la tenemos escrita y que se transmite de generación en generación”, afirmó.
Finalmente, el concejal destacó que la experiencia ya despertó el interés de otros distritos del departamento. “Construir identidad, el arraigo, el conocimiento y saber por qué se llama de esa manera el distrito es fundamental”, sostuvo, y adelantó que ya existen conversaciones para replicar el concurso en otras zonas. La creación del escudo de Cañada Seca, más allá de su resultado final, se consolidó así como un ejercicio de participación, memoria colectiva y construcción de identidad local.







