Avanza la investigación por el secuestro de un arma policial en barrio Constitución

El secuestro de una pistola 9 milímetros, perteneciente a la Policía de Mendoza, y asignada a un efectivo de apellido Ortiz, continúa siendo investigado por el fiscal Javier Giaroli.
En la causa está detenido Emiliano Molina Gallegos, quien el pasado 15 de noviembre –durante un procedimiento efectuado por Cuerpos Especiales– fue detenido en el interior del barrio Constitución cuando portaba una pistola 9 milímetros marca Browning.
Cuando todavía “estaba fresco” el arresto de Molina, en la Comisaría 8ª se presentó Walter Ferreyra, quien confesó haberle sustraído el arma a su hermano, el policía Ortiz, cuando ésta se encontraba arriba de una mesa de luz en la casa donde, viven en calle Saavedra. Luego, declaró el joven, le entregó la pistola a Molina. Ante esa situación, Ferreyra también fue detenido.
Con Molina y Ferreyra detenidos, ambos involucrados en la aparición del arma reglamentaria, el policía Ortiz, que cumple servicios en la Comisaría 44ª de Guaymallén y que estaba con parte enfermo el día del hecho, no tardó en aparecer en la dependencia de calle Ortiz de Rosas para ratificar los dichos de su hermano. Aseguró que “en un descuido” el joven le sustrajo el arma.
Sin embargo, el testimonio de Ortiz no convenció al fiscal Giaroli, quien también lo ligó a la causa aunque decidió excarcelarlo a cambio de una fianza de 50.000 pesos. No obstante, ante la gravedad del caso, Ortiz fue separado provisoriamente de la fuerza, habida cuenta que paralelamente a la investigación judicial, se inició un expediente en la Inspección General de Seguridad, órgano que sanciona el mal desempeño de policías y penitenciarios.
Giaroli, al realizar las imputaciones, acusó a Emiliano Molina de “portación ilegal de arma de fuego”, a Walter Ferreyra de “provisión de arma de fuego” y al policía Ortiz de “peculado y provisión ilegal de arma de fuego”. La sospecha contra Ortiz inquieta: los investigadores no descartan que haya aportado su arma reglamentaria para que Molina y Ferreyra cometan delitos. De comprobarse esa hipótesis, la situación para el policía cambiará sustancialmente.

Prórroga de
prisión preventiva
El martes, al cumplirse 10 días hábiles de las detenciones, el fiscal Giaroli solicitó una prórroga para dictarles la preventiva a Molina y Ferreyra. Un vericueto legal planteado por los defensores de los imputados, vinculado a la declaración de Ferreyra en la comisaría poco después de la aparición del arma, obstaculizó el avance de la causa, aunque desde la Justicia confían en que podrán seguir adelante con la investigación.