Avicultura en San Rafael: buscan potenciar producción local de carne y huevos

Si bien la avicultura no figura entre las actividades agroindustriales principales de Mendoza, su participación en el escenario nacional no es menor.

La provincia —con polos destacados en Luján, Maipú y San Rafael— forma parte del segundo grupo de jurisdicciones productoras, entre las provincias que se encuentran luego de Entre Ríos y Buenos Aires, que concentran más del 85% de la actividad.

En particular, los departamentos de San Rafael y General Alvear han experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, consolidando emprendimientos que aportan carne aviar y huevos al mercado local, al tiempo que generan empleo y dinamizan la economía rural.

Uno de los datos que reflejan la escala relativa de la producción mendocina es la cantidad de plantas de faena habilitadas por el Senasa: de las 61 registradas en el país, sólo una se encuentra en Mendoza, frente a las 28 de Buenos Aires y las 17 de Entre Ríos.

Sin embargo, esto no impide el desarrollo de microemprendimientos, galpones familiares y experiencias escolares que refuerzan la producción de cercanía.

CARNE Y HUEVOS

Un ejemplo reciente es la Escuela Martín Miguel de Güemes de La Llave, que se sumó con su propia incubadora avícola como parte de una propuesta educativa–productiva, que busca acercar a los estudiantes al ciclo de producción de alimentos y fomentar el arraigo territorial.

A nivel nacional, el sector cuenta con más de 44 millones de gallinas ponedoras, que en conjunto produjeron en 2024 cerca de 13.000 millones de huevos, de los cuales más del 94% se destinó al consumo interno.

Aunque San Rafael no figura entre los grandes centros de producción intensiva, en el mercado local sí existen productores capaces de abastecer con buena calidad y precios accesibles, cubriendo parte de la demanda sin depender completamente del producto foráneo.

La avicultura regional, entonces, no solo aporta alimentos básicos de alto valor nutricional, sino que también representa una alternativa económica viable para pequeñas unidades productivas y proyectos escolares o comunitarios, en un contexto donde se busca diversificar la matriz agropecuaria del sur mendocino.