Ayer se registraron temperaturas superiores a los 40 grados en varios puntos del país

El Día de la Madre se vivió  con un intenso calor en gran parte del país, donde localidades de varias provincias superaron los 40 grados y otras estuvieron cerca de registros récord para octubre, mientras que las familias debieron recurrir a métodos creativos para encontrarse teniendo en cuenta los recaudos de higiene y distanciamiento ante la pandemia del coronavirus.

La Ciudad de Buenos Aires registró un pico de 32 grados a las 15, pero la temperatura más alta registrada en la historia en octubre es de 35,6 grados en 2014, precisaron.

A nivel nacional, las localidades que mayor calor presentaron y que superaron los 40 grados fueron La Rioja con 41.8, San Miguel de Tucumán con 41,4 y Santiago del Estero con 41.2 a las 17, mientras que Villa Reynolds (San Luis) registró 41, y San Ramón de La Nueva Orán (Salta) 40.3 en el registro de las 16 de ayer.

En Chamical (La Rioja) la temperatura llegó a las 17 a 40.8; en Río Cuarto (Córdoba) a 39.4; Laboulaye (Córdoba) 39.1; en el Observatorio Córdoba 38.8; Las Lomitas (Formosa) 38.8 y en Santa Rosa del Conlara (San Luis) 38.7.

«Varias localidades estuvieron muy cerca de superar el récord de temperaturas registrada para octubre como Rosario», aseguraron desde el SMN sobre la ciudad santafesina que hoy registró un pico de 37,5 grados, mientras que la temperatura récord es 37,7 para esta época.

El intenso calor que afectó a gran parte del país fue el escenario para los festejos del Día de la Madre, donde las familias tuvieron que buscar diferentes maneras de cuidarse debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus para festejar.

«Fui a lo de mi mamá y pudimos almorzar al mediodía en el patio unos sanguches, así no ensuciamos nada. Mantuvimos la distancia y, salvo cuando comíamos, nos dejamos el barbijo puesto», contó Gastón, que fue a visitar a su mamá Marcela en la localidad bonaerense de Morón.

Micaela, que es estudiante de medicina, prefirió ver su a madre en una plaza pública de la ciudad de Buenos Aires.

«La verdad es que me estoy cuidando mucho y sé que esta fecha puede ser un peligro porque se pueden generar más contagios por los descuidos en las reuniones familiares. Elegí ir con mi mamá a caminar a un parque a la tarde manteniendo la distancia. Podemos cuidarnos y seguir mostrando el afecto», contó la joven.

Por su parte, Andrés, que trabaja de empleado en un supermercado de Ciudadela, prefirió no ver a su madre para mantener los cuidados.

«Yo estoy en contacto con muchos clientes y no me puedo arriesgar. Prefiero seguir cuidándonos y ya habrá tiempo para poder festejar. Mi mamá es paciente de riesgo por problemas respiratorios», aseguró y comentó que el festejo por el Día de la Madre lo hicieron a través de un almuerzo en una videollamada.