Ayer en horas de la tarde se llevó a cabo una manifestación en el Kilómetro Cero, que continuó con una marcha por distintas calles céntricas hasta el edificio de Tribunales, donde se dejaron carteles alusivos al pedido de justicia por el asesinato de Luciano Gómez Verón (18), quien fue apuñalado en la madrugada del 20 de agosto a la salida de un cumpleaños de 15 que se desarrolló en Palau y Esquiú de Pueblo Soto. Luciano fue apuñalado por la espalda, dañándole severamente los pulmones y un riñón.
La Justicia está trabajando en el caso y hay cinco detenidos por el crimen, cuatro mayores y un menor, Alexis Antúnez, Yair Orellana, Facundo Cervera y Ariel Benegas se encuentran detenidos en la cárcel local y acusados del delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por lo que arriesgan una pena de prisión perpetua. Su familia está conforme con el accionar judicial pero el reclamo es grande y, en diálogo con Diario San Rafael, la madre de Luciano, Graciela Verón, aseguró que no descansará hasta que cada uno de los imputados sea condenado.
Recordó que su hijo salió alrededor de las 3 y “al parecer tuvo una pequeña riña o algo así, por una música que habían puesto dentro de la fiesta”. “Alguien hizo salir a mi hijo y después, otros chicos, que son los que están imputados y muchos más, lo emboscaron, lo apuñalaron por la espalda y una vez que mi hijo ya estaba tirado en el piso, le dieron patadas. Solamente dos chicos saltaron, mientras en esa fiesta había 200 personas. Cuando cae la policía, había 50, pero ‘nadie vio nada’. Sabemos que hay cámaras porque hemos estado buscando, yo no sé si cuando fue la policía no preguntaron o qué, pero hoy por hoy están apareciendo testigos, están apareciendo cámaras y queremos que se haga justicia, que den la cara, que los testigos hablen porque nos están amenazando a nosotros, a los testigos, yo no voy a parar, no voy a descansar hasta que se haga justicia por mi hijo”, dijo y aseguró que tanto ella, como algunos de sus seres queridos y los testigos del homicidio fueron amenazados a través de redes sociales.
Aseguró que hubo un buen trabajo por parte de la Fiscalía, ya que “si no hubieran actuado rápido, quizás deshacían algunas pruebas porque a los allanamientos fueron y estaban quemando cosas”.
En el kilómetro cero comenzó una manifestación que congregó a unas 250 personas, que allí dejaron globos con mensajes alusivos al hecho; luego marcharon portando banderas y pancartas por las calles céntricas, para culminar en el edificio de tribunales, donde dejaron aquel pedido de “justicia”. Su mamá adelantó que continuarán haciendo marchas, porque los asesinos no son solamente los que están detenidos, hay más gente todavía. «Le pedimos a la gente que estaba en la fiesta, que nos ha mandado mensajes y todo, pero que no declara. Queremos que se presenten porque nos dicen las cosas por teléfono pero no se presentan, que no tengan miedo», suplicó la medra de Luciano.
Graciela aprovechó el diálogo con el diario de los sanrafaelinos para agradecerles a todas las personas que se acercaron, que se hicieron presentes para acompañarla en este duro momento, teniendo en cuenta que no conocía a la inmensa mayoría, que simplemente son vecinos del barrio que decidió sumarse. “Quiero agradecerle a toda esta gente que me acompaña, que han hecho banderas, que han hecho cosas para demostrarle el amor que le tenían a mi hijo, no sólo chicos de la edad de él, gente grande, mayor, niños, es infinito el cariño”, concluyó.







