En los últimos meses el transporte público de pasajeros ha sufrido importantes incrementos en el pasaje. Es que en diciembre de 2023 el boleto mínimo costaba $160.
Esa cifra quedó muy atrás en el tiempo, ya que desde este jueves el pasaje más económico en San Rafael costará $650.
En apenas 7 meses el pasaje incrementó un 400%, muy por debajo del índice de aumentos en los salarios de los trabajadores.

Ante este panorama, las empresas de transporte local destacan que se registra una importante merma en el uso del colectivo, en algunos casos hasta un 25% menos.
En alguna ocasión, por el alto costo de los combustibles, se especulaba que el uso del auto podía disminuir y el público pasar directamente al colectivo, pero eso hoy no ocurre.
Los datos marcan un combo letal: bajó el expendio de combustible en las estaciones de servicio y también el uso del colectivo.
De esta manera, se desprende que muchos eligen caminar, ir en bicicleta o hasta compartir vehículos.
“Si bien la gente usa bastante el colectivo, respecto al año anterior ha disminuido”, destacó Danilo Patruno desde la empresa Iselín en declaraciones a la prensa.
La baja más sensible se registra desde el mes de mayo a la fecha, justo después de que se aprobara el aumento del 175%.

Los cálculos extraoficiales muestran que hay una disminución de entre el 20 y el 25% en el uso del colectivo en San Rafael.
Hay que destacar que el fenómeno también se vive en la provincia de Mendoza. A nivel de transacciones la caída llegó al 5% en mayo en relación al período marzo y abril.
EL BOLETO SIGUE SIENDO “ECONÓMICO”
Tras el último aumento que lleva el boleto a $650 pesos el mínimo, en Mendoza y San Rafael el boleto todavía sigue bajo de la media nacional.
Hay que destacar que el boleto de colectivo en San Rafael vale el doble que en Buenos Aires pero es uno de los más económicos del interior del país
RECLAMOS DEL SECTOR
Hay que destacar que desde hace tiempo el sector del transporte sanrafaelino viene reclamando por las “diferencias” que hay con el Gran Mendoza.
Una de las cuestiones es que no existe el boleto “urbano”, sino que todo está categorizado como de “media y larga distancia”. Con esta categorización se paga “más caro” por la misma cantidad de kilómetros recorridos.
Lo mismo pasa con otros beneficios como el “pasajero frecuente” o el “trasbordo” que, con esta caracterización, no están disponibles para los sanrafaelinos.







