Bañarse en lugares prohibidos: una problemática de todos los años

Algo que se repite todos los veranos es la presencia de gente –especialmente jóvenes– en puntos donde bañarse se encuentra prohibido. Al respecto habló con FM Vos (94.5) el coordinador de Primeros Auxilios de Cruz Roja Argentina sede local, Héctor Montedo, quien además fue coordinador de cursos de Guardavidas durante 17 años.
Año a año, Diario San Rafael ha hecho publicaciones sobre diversos accidentes que ocurren en puntos prohibidos del departamento. Montedo señaló primeramente que uno de los principales errores por parte de los adultos es dejar menores sin supervisión en medios acuáticos (independientemente de si es una acequia, un canal, un río o cualquier clase de pileta). Más allá de que en los clubes hay guardavidas, siempre tiene sentido reforzar con la presencia de un adulto. “Si no, después nos vamos a lamentar y ese lamento es bastante trágico y peligroso, esa sería la primera medida: nunca dejar a un menor sin la supervisión de un adulto y ‘un adulto’ quiere decir ‘una persona mayor’, no que se deja al hermanito de 4 años cuidando al de 2”, destacó.
En segundo lugar, recomendó mandar a los chicos a una escuela de natación, ya sea privada o estatal, pues la existencia de lagos en San Rafael da la seguridad de que cuando el pequeño sea más grande y lo inviten a lugares como Valle Grande, El Nihuil o Los Reyunos, tenga las herramientas para defenderse en un medio acuático. “Es una recomendación importantísima, de hecho los programas municipales están casi en todos lados. Ya ha largado la colonia y además hay vecinos que prestan sus instalaciones para que los niños puedan desarrollar esa actividad”, dijo.
Remarcó que “está terminantemente prohibido bañarse en las acequias, los canales o los ríos, pero la gente de todos modos lo hace y todavía no se encuentra la solución”. Añadió que se busca prevenir, pero para que haya prevención y ningún tipo de incidente en los canales, cero daño, la única solución es entubar todos los canales, lo cual lógicamente es muy difícil, si no imposible. Es por eso que se requiere de acciones orientadas a disminuir los riesgos, mediante educación, natación y no acercarse a los lugares peligrosos. “Lo único que podemos hacer es mitigar, tratar de reducir el daño para que nunca llegue a serlo”, destacó.
Por otra parte, frente a la pandemia, hizo hincapié en la importancia de no generar reuniones que no sean al aire libre y que las mismas cuenten con todas las medidas necesarias, como el distanciamiento y el uso de tapaboca.