Bares y cafés céntricos fueron la opción de algunos hinchas argentinos

El fútbol es una pasión argentina que se vive con fervor en cualquier lado y si bien para muchos el sábado en la mañana es el día preferido para recrearse y aprovechar para hacer sociales, ayer fue un tanto diferente.
A pesar de un cálido sol, ideal para hacer compras o caminar por las veredas en la previa al “Día del Padre”, con el debut de la Selección Argentina de fútbol en Rusia 2018 el motivo de los que decidieron juntarse fue alentar a los 22 de Sampaoli, que jugaron contra Islandia y debieron conformarse con un empate.
Lo que pudo verse en la mañana de ayer en algunos cafés y bares de nuestro centro fue grupos de amigos “hipnotizados” ante las pantallas, viendo y palpitando cada jugada de la selección.
Damián Segura, quien compartía una mesa junto a un grupo de amigos en un minimarket de calle Day, dijo a nuestro diario que “prefiero estar en un bar con gente conocida y que quiero y sobre todo que entiende de fútbol. Me pongo muy nervioso y si me quedo en mi casa sufro mucho. Es una pasión la selección y aunque la criticamos, no puedo dejar de ver cuando juega”.
Celeste Franco, otra hincha de la celeste y blanca, que compartía una promo junto a un grupo de amigas en un bar apostado en Comandante Salas y Chile, comentó que “somos recabaleras y este bar nos trae suerte. A pesar que no pudimos ganar, siempre le tenemos fe a la Argentina. Espero que ganemos y tengamos una verdadera satisfacción, que tanto nos hace falta en este clima donde últimamente de lo que se habla es de economía”.