La comunidad educativa de la zona sur de Mendoza se prepara para una celebración muy especial. La Escuela de Educación Técnica 4-197 Ingeniero Agrónomo Julio C. Gatica, ubicada en el paraje La Guevarina, cumple sus primeros veinticinco años de vida. Este aniversario encuentra a la institución con una renovación en sus mandos, encabezada por la nueva directora, Roxana Quiroga, quien asumió sus funciones el pasado 1 de febrero junto a la regente Lorena.
«Nos encontramos con esta hermosa novedad de que la escuela cumplió sus primeros veinticinco años. Es todo un año dedicado a homenajear a la gente que ha trabajado, que ha hecho historia y tiene su trayectoria en la institución», expresó Quiroga en diálogo con Diario San Rafael y con FM Vos (94.5). El aniversario oficial fue el 5 de marzo, pero el acto formal y los festejos centrales se llevarán a cabo el viernes 10 de abril, marcando un hito en la historia de este establecimiento que ha sabido ganarse un lugar fundamental en la región.
Aunque a veces se la considera una de las escuelas agrotécnicas menos difundidas de San Rafael, la directora destaca que la institución posee una identidad muy fuerte, estrechamente vinculada a la producción local. Un claro ejemplo es el reconocido concurso de podas de frutales de carozo, el único en su tipo en la zona. «Es una escuela que hace un tiempo viene desarrollando este concurso que también le ayuda a dar identidad», señaló la directiva, confirmando que la edición de este año se realizará en el marco de las celebraciones por el cuarto de siglo.

Una historia de compromiso comunitario
La historia de la Escuela Julio Gatica es un relato de esfuerzo y compromiso comunitario. Sus inicios se remontan a la época de los antiguos octavos y novenos años, hasta que obtuvo su resolución formal y, posteriormente, el edificio propio y su nombre actual. «Todo comienzo siempre tiene sus problemas, no es simple. Tiene su gran cuota de compromiso de la gente que estuvo desde el inicio», recordó Quiroga, enfatizando que el presente de la escuela es el resultado directo del trabajo de quienes transitaron sus aulas y campos.
Un almuerzo institucional con sello propio
La jornada del viernes no se limitará al protocolo. Tras el acto formal, se realizará el primer almuerzo institucional, un evento que genera gran expectativa por su menú artesanal. Lo más destacado es que casi la totalidad de los alimentos han sido producidos por los propios alumnos y docentes. «Todo lo que sirvamos es, en su gran mayoría, insumos de la escuela. Hemos venido trabajando en la elaboración de fiambres, paté y pan casero», detalló la directora. El banquete incluirá empanadas de picadillo casero, chorizos, morcillas, asado, lechón y, para el postre, duraznos en almíbar de producción propia. Con una matrícula que se nutre principalmente de jóvenes de Villa Atuel, La Guevarina y Salto de las Rosas, la escuela abre sus puertas para reencontrarse con su historia. «A toda institución le gusta recibir a su comunidad en su casa y brindarle lo mejor que tiene», concluyó Quiroga.







