Bolivia: tres muertos en los disturbios

Tres muertos, 346 heridos y 220 detenidos dejaron los disturbios en Bolivia por las denuncias de fraude en las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, según datos de la Defensoría del Pueblo boliviana sobre los diecisiete días de protestas.

La jornada del miércoles fue la más violenta desde los comicios del pasado 20 de octubre, con 97 heridos y un muerto en Cochabamba, una región del centro de Bolivia donde se desató una ola de violencia durante gran parte del día.

Los otros dos fallecidos se produjeron el pasado 30 de octubre en la ciudad oriental de Montero, en enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente del país, Evo Morales.

Los afines a Morales defienden su triunfo en las urnas para un cuarto mandato consecutivo, mientras que los contrarios al presidente denuncian fraude electoral, que renuncie al poder y se convoquen nuevas elecciones.

La mayoría de los heridos, 334, lo fueron por choques entre civiles, mientras que los otros 12 se produjeron por represión policial, de acuerdo con esta entidad.

Once de las personas heridas son policías y ocho periodistas, un colectivo que en los últimos días denunció ataques durante la cobertura informativa de los incidentes.

Los datos de la Defensoría muestran que de los 220 detenidos en incidentes desde el día posterior a los comicios, son 25 los que permanecen con algún tipo de detención.

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INCONCEBIBLE­

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Por su parte, la oficina de Naciones Unidas en Bolivia reiteró su llamado al diálogo para evitar más muertes y recuperar la paz en el país.

En una nota difundida el jueves, condenó el fallecimiento de una tercera víctima «de la intolerancia y violencia que continúan en el país».

«Nada justifica el enfrentamiento entre bolivianos y la muerte de ciudadanos es absolutamente inconcebible», aseveró. Además, expresó su «profunda consternación e indignación ante los altos niveles de violencia registrados el día de ayer», a la vez que exigió a la Policía, al Ministerio Público y al órgano judicial que «investiguen, procesen y sancionen a la brevedad posible a las personas responsables de estos atroces crímenes».

El organismo internacional lamentó el «trato inhumano» a la alcaldesa del municipio cochabambino de Vinto, la oficialista Patricia Arce.

La alcaldesa fue sacada por una turba de la alcaldía, que fue incendiada, y llevada a la fuerza descalza por la calle durante kilómetros, para rociarle pintura rojiza y cortarle el pelo entre gritos de asesina, hasta que fue rescatada por la Policía.

Las denuncias de fraude desde la oposición y comités cívicos comenzaron cuando al día siguiente de la votación un repentino cambio de tendencia del escrutinio provisional pasó a prever el triunfo en primera vuelta de Morales, tras detenerse durante horas cuando auguraba una segunda vuelta con el opositor Carlos Mesa.

La Organización de Estados Americanos (OEA) realiza una auditoría para estudiar estas denuncias, que rechaza la oposición por estar acordada con el gobierno boliviano sin haber contado con ellos para establecer las condiciones de la investigación.

El líder cívico boliviano Luis Fernando Camacho anunció que pretende entregar en persona y públicamente al presidente del país, Evo Morales, la anunciada carta para que renuncie por el supuesto fraude.

Pero el gobierno boliviano descartó que el presidente vaya a renunciar antes de concluir su actual mandato y menos aún habiéndolo proclamado el órgano electoral ganador de las recientes elecciones generales. «¿Por qué tendríamos que renunciar, si acabamos de ganar las elecciones?», sostuvo el vicepresidente Alvaro García Linera, en una comparecencia ante los medios en La Paz.

Mientras tanto, diferentes organizaciones sociales y ciudadanos de variado signo político congregadas en una ceremonia religiosa llamaron a condenar la violencia que se registra tras las denuncias de fraude en las elecciones.