Bolsonaro echa a un funcionario por denuncias de corrupción

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, anunció este lunes que el ministro secretario general de la Presidencia, Gustavo Bebianno, será echado del gobierno por el presidente Jair Bolsonaro, luego de una serie de denuncias por desvío de dinero para pagar la campaña del gobernante Partido Social Liberal (PSL).

El clima estaba enrarecido porque Bebianno denunció que recibió amenazas de muerte luego de que partidarios del presidente divulgaran su número de teléfono celular por las redes sociales.

“La salida no debe pasar de hoy, no sé por qué se atrasó tanto”, dijo el vicepresidente luego de reunirse con Bolsonaro.

El escándalo que involucra al PSL de Bolsonaro erosionó parte de la agenda del gobierno justo cuando éste se dispone a enviar al Congreso su proyecto de reforma jubilatoria, esta semana.

El escándalo que tiene como eje a Bebianno provocó que el hijo concejal del mandatario, Carlos Bolsonaro, acusara públicamente al funcionario de “mentiroso”.

“Cuando salga del cargo voy a hablar, estoy acomodando las cosas en mi cabeza”, dijo este lunes Bebianno, quien era presidente del PSL en la campaña electoral del año pasado.

Carlos Bolsonaro llamó por Twitter “mentiroso” a Bebianno por haber dicho que había conversado tres veces con Bolsonaro padre por el escándalo de desvío de dinero público de campaña a testaferros que simularon actos proselitistas, algo que fue desmentido por el hijo del presidente.

El caso puso de relieve el tránsito irrestricto de los tres hijos políticos de Bolsonaro en el Palacio del Planalto y consolida el rol central del núcleo militar del gobierno.

De hecho, el reemplazante de Bebianno en la secretaría general de la Presidencia sería el general retirado Floriano Peixoto Vieira Neto, con lo cual ascenderían a nueve los miembros del núcleo militar dentro de la Casa de Gobierno, todos ellos en funciones clave.

El escándalo de desvío de dinero por el cual está investigado Bebianno forma parte de los artilugios de los llamados partidos “de alquiler” como el PSL -al que Bolsonaro adhirió el último año- para aumentar su recaudación.

Bebianno negó que esté preparando una denuncia contra Bolsonaro como circuló el fin de semana, como gesto de venganza por haber sido acusado del desvío de dinero.

El gobierno se enfrenta esta semana a dos proyectos refundacionales de la estructura brasileña, como el paquete de medidas contra el delito del ministro de Justicia Sérgio Moro y la reforma jubilatoria, que debe aprobarse con una mayoría especial parlamentaria por tratarse de una reforma constitucional.

“Voy a devolver el triple de amenazas que me hicieron pero en forma legal, denunciando a todos”, afirmó Bebianno, quien negó haber dicho a interlocutores que Bolsonaro se había vuelto loco, como publicó un columnista de la cadena Globonews.

Bebianno está sindicado de formar parte del envío, durante la campaña, de unos 120.000 dólares del fondo partidario obligatorio del Estado a una candidata fantasma para supuestamente usarla de testaferro.