Los Bomberos Voluntarios de Rama Caída se encuentran en una problemática económica que deberán sortear para continuar brindando el servicio desinteresado a la comunidad: tienen que abonar la reparación del único vehículo que tienen a disposición para acudir a las emergencias.
El jefe del cuartel, Iván Rosales, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que la situación surgió de la necesidad de asegurar la movilidad del vehículo que los traslada a cada intervención. “Ya la llevamos a arreglar y estamos ahora juntando para pagar”, indicó. Según contó, el mecánico que realizó la tarea los acompaña con importantes gestos de solidaridad. “El mecánico le pone mucho amor y la verdad que nos busca todo para que nos salga más barato, porque trata de aportar desde su lugar, pero hay partes que hay que pagar y, obviamente, su trabajo también merece lo que corresponde”, subrayó.
Rosales explicó que la decisión de reparar la camioneta se tomó de manera urgente debido a la importancia de contar con el móvil en condiciones. “Hicimos esto por la importancia que tiene para poder llegar a las intervenciones, porque cuando hay una emergencia que nos pasa a cualquier vecino, no solo Rama Caída, nosotros debemos estar ahí”, detalló.
El mes de agosto fue especialmente complejo por la gran cantidad de incendios en la zona, lo que dejó en evidencia la necesidad de un vehículo seguro. “Este agosto ha sido complicado con todos los incendios intencionales, la mayoría, de gente que no tiene conciencia del daño que puede hacer. Todos los bomberos, tanto de nuestro cuartel como del central, hemos tenido que intervenir en incendios de campo y de finca”, sostuvo.
En este contexto, el jefe del cuartel reconoció que el estado del vehículo representaba un riesgo. “Llegó a su máximo uso el tema de los frenos y ya estaba peligroso manejar para nosotros y para la gente de afuera. Directamente me tocó justo a mí ese día salir y dije que no, lo llevamos a arreglar y listo, veremos cómo juntamos la plata, pero no vamos a dejar que le pase algo a algún bombero por algo que sabemos que ya no se podía andar así. No frenaba el vehículo”, relató.
Se trata de una camioneta Ford 3500, del año 1973, que representa el único medio con el que los voluntarios pueden acudir a las emergencias. “Es un vehículo grande, con mucho peso. Es el único móvil que tenemos y tenemos que cuidarlo porque en los servicios de emergencia nos resulta fundamental”, dijo Rosales.
El costo de la reparación asciende a casi 800 mil pesos, una cifra muy difícil de afrontar para el cuartel. “El arreglo está en casi 800 mil pesos y no lo tenemos porque vivimos de las donaciones y ya nos cuesta pagar el internet, la luz, cuestiones que por ahí no alcanzamos y las ponemos nosotros mismos, como los propios bomberos, que aportamos además del tiempo. Con esto nos hemos quedado, le hemos dicho al mecánico que le vamos a pagar de alguna manera y se nos ocurrió salir a los medios a pedir colaboración”, explicó.
El jefe de bomberos hizo hincapié en que el objetivo es asegurar la respuesta a los vecinos en situaciones de emergencia. “Buscamos la solidaridad de la gente. Cuando hay una emergencia, cualquier vecino llama desesperado y podamos ir a ayudar, y la verdad que hemos estado saliendo. La última semana que el camión estuvo en el taller, salimos con la policía, que nos iba a buscar y hacíamos el servicio, pero no es lo mismo que ir con la movilidad propia y con todas las herramientas”, puntualizó.
Para quienes quieran colaborar, el cuartel dispone de un alias bancario. “El alias es BomberosRC22 y ahí va a aparecer el nombre de la Asociación Civil Bomberos Voluntarios de Rama Caída, que es la cuenta oficial”, precisó Rosales. Además, recordó que la institución mantiene sus canales de comunicación abiertos a través de las redes sociales. “Nos pueden buscar por las redes sociales como Bomberos Voluntarios de Rama Caída en Facebook y en Instagram. Siempre se puede colaborar de otras maneras y de alguna manera vamos a llegar a esa colaboración”, remarcó.
Finalmente, Rosales destacó la esencia del trabajo que realizan los bomberos voluntarios. “Esto se hace por amor al prójimo, entendiendo la necesidad y en el momento que hay una urgencia, tenés que estar ahí de alguna manera acompañando a quienes tienen una urgencia”, expresó.
El cuartel de Rama Caída, como tantos otros del país, se sostiene con aportes voluntarios y el esfuerzo desinteresado de sus integrantes, que no solo destinan su tiempo y trabajo a la comunidad, sino también recursos económicos para sostener el servicio. Por ello, la campaña busca el acompañamiento de la ciudadanía para que el vehículo vuelva a estar disponible al ciento por ciento y continúe garantizando la seguridad de los vecinos.







