Brasil: las favelas son las que más sufren la crisis por el coronavirus

En las favelas de todo el país, la situación es cada día más complicada por el avance del coronavirus, algo que no reflejan las estadísticas oficiales. Brasil llegó este sábado a 28.834 muertes por Covid-19 y 498.000 casos positivos, que lo convierten en el cuarto país con el mayor número de casos.

“La situación es muy crítica especialmente en los hogares más vulnerados especialmente en las favelas donde en la mayoría de los casos las muertes por cada son 100.000 habitantes son 3 veces mayor a las que se dan en los hogares con mejores condiciones de vida y habitabilidad”, dijo a minutouno.comLeando Lanfredi, dirigente de Izquierda del vecino país.

Según detalló, “el 17% de la población total del país no tiene acceso al agua potable y más de 37 millones de personas que no necesariamente viven en favelas, comparte su habitación con otras 2 o 3 personas. Este porcentaje de la sociedad vive hacinado y sin acceso a los medios básicos de higiene”.

“La mayor cantidad de muertos, son habitantes de favelas, especialmente en San Pablo, donde hay 10 veces más de muertes que en los barrios ricos”, dijo Lanfredi.

Si bien, es el cuarto país con más casos positivos en el mundo, el dirigente asegura que no se realizan la cantidad necesaria de testeos.

“Somos uno de los países con más casos, pero el que menos testea. Sólo en Río de Janeiro, según datos oficiales hay 202 muertos en favelas, pero de acuerdo a datos extraoficiales y académicos, estas muertes son tres veces mayor a las oficiales”, indicó.

Los barrios populares son los que más padecen la pandemia. No solo por la falta de acceso a salud, y condiciones habitacionales adecuadas, sino también por la ausencia del Estado que no brinda datos oficiales, ni atiende las demandas de los que más necesitan.

“La gente que vive en favelas, por falta de trabajo, o con trabajo precarizado tiene que salir de sus casas, diseminando el virus al resto de la población”, dice Lanfredi. “Los negros y las mujeres son los que más sufren esta situación”, aclara.

Sobre la ayuda del Estado a estos grupos vulnerados, el dirigente sostiene que hay una ayuda de 120 dólares para habitantes sin ingresos pero la recibe la minoría de la gente que solicitó. “De ahí se da que los índices de aislamiento en las favelas son mínimos”.

De acuerdo a datos del Banco Mundial, Brasil tiene 12 millones de desempleados y unos 49 millones de trabajadores en la informalidad –una informalidad que crece en una curva vertiginosa– y 50 millones de personas bajo la línea de pobreza.

De los 12 millones de desempleados, solo 500.000 eran beneficiarios del seguro de desempleo, lo que muestra que el sistema de protección social ya no era capaz de atender a esa población.

En un momento de crisis, el presidente Jair Bolsonaro comenzó a reducir la cobertura del programa “Bolsa Família”, con el argumento de que había mucha gente haciendo fraude en un programa que paga en promedio a cada familia 200 reales por mes (unos 35 dólares al valor actual).

A esto se suma que el gobierno aprobó un ingreso de 600 reales (algo más de 100 dólares) mensuales, durante tres meses, para los trabajadores informales y personas que se encuentran por debajo de la línea de la pobreza. Hubo más de 50 millones de inscriptos. Pero un número significativo de personas hasta ahora no han recibido el beneficio. Ni siquiera la primera entrega.

“Una encuesta sostiene que en las favelas de la ciudad de Fortaleza, que tienen un 70% de aislamiento social, habría que llegar a un 96% de su población contenida en esta medida para evitar contagios. Esto resulta imposible de llevar a cabo”, comenta Lanfredi.

En cuanto a la salud, el dirigente sostiene que ya no tienen en cuenta las muertes causadas por Covid-19, “sino por la espera que tienen los habitantes especialmente de las favelas para acceder a una cama con respirador”, indicó.