En el sur de la provincia son cientos y cientos los productores que se dedican al ganado caprino. La mayoría trabaja en zonas de secano y alejados de los cascos urbanos.
Desde hace un tiempo, junto al INTA Rama Caída, se viene trabajando en diferentes temáticas para apoyar la producción y mejorar sus condiciones.
Por ejemplo, en un trabajo conjunto con la comuna y el programa nacional PERMER, el año pasado se lograron entregar más de 100 boyeros que funcionan con energía solar para zonas que carecen de energía o tienen pobre acceso a la red de distribución eléctrica, como EL Sosneado, Punta del Agua y El Nihuil.
Se trata de instrumentos equipados con un pequeño panel solar y dotados de una potencia de 10 vatios pico que permiten electrificar los alambrados para mantener confinado al ganado.
Asimismo, permiten utilizar selectivamente las tierras, mejorar e incrementar las pasturas, aprovechar más eficientemente los recursos forrajeros, aumentar el kilaje y reducir las pérdidas de animales, proteger los cultivos y rodeos contra animales furtivos como también disminuir la carga horaria de todos los miembros de la familia dedicada al pastoreo.
Asimismo, gracias al programa PRODECCA, llegaron a San Rafael más de 40 cobertizos. Los mismos se destinaron a familias de Los Toldos (Punta del Agua) y la Unión Vecinal Volcán Overo en El Sosneado.
Tener un cobertizo con protección en el corral es muy beneficioso para la producción caprina, especialmente en invierno cuando “permiten mejorar las condiciones de abrigo para los chivitos recién nacidos, reduciendo en gran medida los niveles de mortandad durante los primeros días de vida”







