Bullrich se diferenció de Milei por un pliego judicial

La senadora anunció que no acompañará el retiro de la candidatura de María Victoria Michelli y expresó su desacuerdo al Presidente.
Patricia Bullrich volvió a marcar una diferencia pública con una decisión del Gobierno nacional al cuestionar el retiro del pliego de María Victoria Michelli, candidata a jueza federal. La legisladora aseguró que ya le comunicó personalmente su postura al presidente Javier Milei y anticipó que ejercerá su “derecho a la objeción de conciencia” frente a la medida adoptada por el Poder Ejecutivo.
La dirigente explicó que respeta las facultades constitucionales del Presidente para proponer o retirar candidaturas judiciales, aunque consideró necesario expresar su desacuerdo. La postura fue difundida a través de sus redes sociales luego de mantener una conversación con el mandatario.
Michelli había sido postulada para ocupar un cargo en un tribunal oral federal de La Plata, pero su candidatura fue retirada en medio del proceso legislativo. La situación generó repercusiones dentro del oficialismo y abrió un nuevo foco de tensión interna.
Una diferencia que reaviva las tensiones internas
Bullrich remarcó que su desacuerdo no implica una ruptura con el Gobierno y ratificó su respaldo al proyecto político encabezado por Milei. Sostuvo que el debate interno y el respeto por las convicciones individuales también forman parte del cambio que impulsa la actual administración.
Sin embargo, la decisión generó críticas dentro de distintos sectores libertarios. Algunas voces cuestionaron la gestión política del caso y consideraron que una situación que debía resolverse de manera institucional terminó convirtiéndose en un conflicto de alto perfil dentro del oficialismo.
La candidata cuestionada cuenta con más de tres décadas de trayectoria en la Justicia federal y actualmente se desempeña como secretaria del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. Durante su exposición ante la comisión de Acuerdos del Senado había destacado la necesidad de cubrir vacantes históricas que afectan el funcionamiento del tribunal.
La postura de Bullrich se suma a otros episodios recientes en los que expresó diferencias puntuales con decisiones o situaciones vinculadas al Gobierno, aunque manteniendo su apoyo general a la gestión nacional.