La Comisión de Ambiente y Recursos Hídricos que preside el diputado provincial sanrafaelino Gabriel Vilche (PRO), se reunió con la senadora mandato cumplido Silvina Camiolo; con Jaime Ortego, miembro del Comité Directivo de la Asociación Latinoamericana de la Papa; y con el presidente del Comité de Fiscalización de papa semilla de la provincia, Ingeniero Fabián Calero; para dar tratamiento al proyecto que cuenta con media sanción del Senado. A través del mismo se busca prohibir en el ámbito del área protegida para la producción de semilla de papa en la zona de Malargüe y El Sosneado de San Rafael, la introducción de organismos genéticamente modificados para la producción agropecuaria de papa semilla fiscalizada, especialmente de la categoría transgénica STP-Ticar.
La autora del proyecto Silvina Camiolo, actual concejal de Malargüe por el partido “Reconstruyendo Malargüe”, explicó a FM Vos 94.5 que el proyecto surgió tras las inquietudes que plantearon los propios productores. Destacó que el objetivo de esta iniciativa es proteger a esta zona productiva, evitando la potencial perdida de mercados internacionales.
«En este caso, el proyecto apunta a la preservación de la zona fitosanitaria de Malargüe y El Sosneado. Ese sitio es un punto de preservación, por ejemplo, no se pueden plantar árboles de ciertas frutas que generan un virus de mucho peligro para la siembra de la papa y el ajo. En ese contexto, hace unos años se comenzó a estudiar la transformación genética de la papa para mitigar el virus denominado Y. El mismo tiene muy baja incidencia en esa zona por cuestiones climáticas», comentó al principio de la comunicación Silvina Camiolo.
«Es decir que esta variedad de papa modificada genéticamente no es de necesidad en la zona de Malargüe, ya que, por sus condiciones ambientales, es capaz de producir papas de alta calidad, sin incidencia del virus que es inoculado en las papas modificadas genéticamente», amplió.
Por otro lado, hizo hincapié en que el proyecto también apunta a fortalecer los lazos con los mercados internacionales. «La papa de semilla es la que se exporta, por lo tanto, los mercadores exportadores no ven con buenos ojos comprar organismos genéticamente modificados. Hoy hay una tendencia mundial a comercializar los productos más naturales. El comercio internacional ya ha desconsiderado comprar alimentos inoculados», sostuvo Camiolo.
«Esto genera una desconfianza sobre el comprador potencial. Estamos hablando acerca de la comercialización de 200 mil toneladas de papas. Por eso es sumamente necesario avanzar con esta prohibición sobre esta zona reservada y de producción por excelencia», manifestó.
Luego de esta exposición, aclaró que la iniciativa surgió de la propia inquietud de los productores. «Todos los productores están de acuerdo en que se tomen este tipo de medidas. De hecho, la propuesta nació de la misma comunidad. Ellos son los primeros en considerar que no es necesario aplicar la siembra de papas genéticamente modificadas. Actualmente en Malargüe no hay nada que produzca ese alimento mediante esa metodología. Por lo tanto, no hay oposición a que se continúe tratando el proyecto», enfatizó la senadora de mandato cumplido.
«En la Comisión de Ambiente y Recursos Hídricos nos reunimos con científicos de renombre como con Jaime Ortego y el Ingeniero Fabián Calero. Ninguno de los profesionales se opone a la iniciativa. Por eso, me sorprende un poco la demora su aprobación. Además, el proyecto ha sido elaborado por técnicos a pedido de la comunidad», añadió.
Bajo ese mismo punto de vista, Camiolo deslizó que el proyecto está prácticamente trabado más allá del consenso que tiene. «La iniciativa obtuvo media sanción en abril del 2022. Luego, pasó a Diputados. En total tiene una demora de más de dos años. No sabemos bien cuáles son las razones. El proyecto ya cuenta con la aceptación de la sociedad y un tratamiento legislativo que ha sido arduo», reveló la actual concejal de Malargüe.
«La verdad es que ante la necesidad de divisas que tiene el país, perder un mercado exportador es de una torpeza política enorme. Tenemos enormes necesidades de vender y exportar, pero parece que el sur siempre está postergado con respecto al resto de la provincia. Puede ser que los intereses vayan más allá de lo que nuestros propios ojos puedan llegar a ver. Cuando está por aprobarse siempre por una razón se frena», expuso al final de la nota.







